Jorge Pabón Raydán, gran defensor de nuestra institucionalidad

Jorge Pabón Raydán, gran defensor de nuestra institucionalidad

El doctor Jorge Pabón Raydán, profesor titular de la Universidad Central de Venezuela, abogado y politólogo, ex decano de la facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de dicha Casa de Estudios. Se graduó de abogado en la Universidad Santa María y obtuvo su título en Ciencias Políticas en la UCV. Allí ejerció como Decano de la Facultad de Derecho (2004-2008) y fue profesor titular de esa Casa de Estudios. Fue presidente del Tribunal Disciplinario de la Asociación de Profesores de la UCV y primer presidente del Colegio de Politólogos. Formó parte de la Comisión de Estudio para el Cambio Constitucional de la Facultad de Ciencias Políticas y Jurídicas de la UCV. Se especializó en Derecho Constitucional y uno de sus trabajos de ascenso trató sobre el análisis del artículo 350 de la Constitución y el derecho a la rebelión del sistema democrático. “Su opinión política y su crítica al gobierno se sustentaban en la carta magna y son muy vigentes”, señaló Amalio Belmonte, Secretario de la UCV....
Recuerdos de Jara… a propósito de Wuilly Arteaga

Recuerdos de Jara… a propósito de Wuilly Arteaga

Alejandro Oropeza G. TalCualDigital.com / Columna: El Poder y la Libertad “Queremos tantas cosas como sea posible al precio más bajo posible, y eso nos deja indefensos ante la aparición de nuevos Robespierres o Hitlers”. Joost de Vries, en: “La república”, 2017. No le he conocido personalmente, tampoco escuchado su notas lanzadas a los aires para acompañar al humo represor en calles y avenidas de Caracas. Lo he visto en videos, lloroso, con su instrumento destrozado por una funcionaria de la honorable Guardia Nacional, para luego apreciar una solidaridad nacional e internacional que puso en sus manos varios violines que sustituyesen aquel destruido valientemente por la aguerrida integrante de nuestra Fuerza Armada. Siguió dando su batalla solitaria, aupando y gritando al mundo el contenido rebelde de su libertad, su concepción del mundo, su canto que no transigía, su posición ante la vida, envuelto en los gases que tiñen de monstruosidad beligerante el ejercicio de la virtud cívica de buena parte de los venezolanos de nuestros días. Hasta que esa inocencia clamando derechos, como tantas otras, molestó, se convirtió en estorbo para la violencia oficial, para la inteligencia vestida de verdes y fue detenido, aislado, se afirma que torturado y luego de pretender quebrar su voluntad le soltaron, no lo dejaron en libertad porque creo que nunca la perdió. Soltado, así como cuando un bravo e irracional toro abandona al torero luego de batuquearlo a voluntad y zarandearlo como un guiñapo. El suyo es un ejemplo entre muchos. No pocos son los venezolanos que han padecido y padecen la irracionalidad de un régimen aferrándose a cualquier precio al poder, al...
Entre la oposición y la resistencia

Entre la oposición y la resistencia

Alejandro Oropeza G. TalCualDigital.com / Columna: El Poder y la Libertad “…el carácter político de la libertad individual entendida como responsabilidad es la idea de que mayor libertad siempre significa también mayor responsabilidad”. Vanessa Lemm, en: “Nietzsche y el pensamiento político contemporáneo”, 2013. Si alguna formulación de la teoría política es pertinente por su contenido práctico, es aquella que hace Hannah Arendt en su obra “La condición humana”, al identificar dos esferas en la acción humana: la privada y la pública. En la segunda se sucede lo político, por lo tanto allí ocurren todo el conjunto de interacciones que se dan entre los ciudadanos con miras a alcanzar acuerdos que suponen un beneficio común, un bien común; y uno de los mecanismos por medio del cual es posible argumentar, expresar, debatir, contradecir, oponerse a otros para aquellos fines es el discurso. Por lo que este discurso debe ser de libre expresión por parte de todos y cada uno de los que participan en la esfera de lo público, de lo político.  Nuestra filósofa alemana a lo largo de su basta obra argumenta que el poder, en una muy particular concepción, emerge precisamente en el ámbito de lo público por cuanto supone el alcance de acuerdos entre los individuos-ciudadanos que basan y legitiman el ejercicio del poder, en tanto y en cuanto éste necesariamente tiene que surgir, para que sea legítimo, de aquellos acuerdos. Y de ahí a verificar que la sucesiva renovación de aquellos acuerdos, sus actualizaciones, su evolución deben ser igualmente acordados, no existe sino un paso en el pensamiento. En los últimos días ha llamado poderosamente la...
Falso dilema político

Falso dilema político

Corina Yoris-Villasana @yorisvillasana En estos aciagos días que vive el país proliferan todo tipo de argumentaciones en las que, lamentablemente, escasea el rigor lógico que debe privar siempre, pero mucho más en un momento como el presente. Resaltan de manera alarmante algunos cuyo propósito es convencer sobre la obligatoriedad de participar en las elecciones regionales. Mi objetivo es muy claro, mostrar la falsa disyunción planteada ante las elecciones regionales. Voy a centrarme en los argumentos esgrimidos. Antes de analizar alguno de ellos, quiero recordar que hay un tipo de argumento que responde al esquema argumentativo de la ausencia de alternativas; este prototipo de argumentos se caracteriza porque se arguye a favor de un punto de vista atacando el punto de vista contrario. Una versión bien conocida es el dilema, en el que las alternativas al punto de vista defendido se reducen a una. Veamos el siguiente argumento tomado de Internet: “Si no vamos a las regionales, habrá elecciones y el chavismo se apuntará todas las gobernaciones”; “si vamos a las elecciones, la ANC puede anularlas o incluso anular las gobernaciones”. De esta manera, recoge el diario El País, España, 8/8/17, la discusión planteada sobre la participación o no en las elecciones regionales. A las dos premisas citadas hay que explicitar la disyunción sobre la cual está basado el argumento: “Vamos a las regionales, o no vamos a las regionales”; la conclusión, sea cual sea la alternativa escogida, es que la oposición está en una clara situación de perder las gobernaciones. La garantía del argumento viene a ser: “Si la alternativa a ir a las elecciones es inaceptable, entonces se...
Tres patas… y una cuarta

Tres patas… y una cuarta

Alejandro Oropeza G. TalCualDigital.com – Columna: El Poder y la Libertad “La resistencia permanente al Estado que al mismo tiempo limita y asegura la forma democrática, se vuelve un medio de mantención de la democracia en la medida en que es la forma estatal la que disuelve la democracia. Sólo a través del Estado está el pueblo constituido como pueblo; sólo resistiendo al Estado el pueblo sigue siendo pueblo”. Wendy, Brown. 2000. “Nietzsche for Politics.   Identificamos tres patas, entre otras, que sostienen el equilibrio de un Estado en funciones, es decir, cumpliendo los fines y objetivos que debe satisfacer para serlo en tanto tal. Quizás una cuarta acude a dar basamento a la acción política de este actor. En este sentido, se aprecia más allá de una concepción contractualista que justifique o explique la aparición y permanencia del Estado, a este como actor que se confronta con otro actor; se confronta no se opone, el cual es la sociedad de la cual emerge y que legitima su organización y valida la representatividad de los órganos del los cuales se vale para ejercer sus funciones. Decimos se confronta, porque entre ambos actores Estado-Sociedad debe establecerse un dinámico, en oportunidades precario equilibrio, pero equilibrio finalmente, por medio del cual el Estado pretende cumplir sus atributos legalmente establecidos y por otra parte, la sociedad persigue limitar tales atributos y, más aun, el instrumental decisorio e interventor del cual el Estado se sirve para cumplir sus fines. Es un tira y afloja, una balanza que va y viene y que jamás, al menos en sistemas democráticos, será inmóvil o constante. Esta reflexión...
Ritos del desacuerdo…

Ritos del desacuerdo…

ALEJANDRO OROPEZA G. @oropezag “¡Los temores presentes son menos horribles que los que inspira la imaginación!”. William Shakespeare: “La tragedia de Macbeth”, Acto Primero: Escena III. Algunos autores definen la democracia como aquel régimen que traduce en la práctica la realidad de edificar posibilidades para convivir en condiciones de profundos y persistentes desacuerdos. De ser esto así, el tipo de régimen político venezolano que padecemos ¿sufrimos? sería el de una democracia casi perfecta, dado los niveles de desacuerdos presentes, no solo entre factores opuestos, sino hacia el interior de cada uno de los grupos de actores en pugna. Sin embargo, tal definición es, digamos, “matizada” por otros que opinan que en presencia de aspectos que buscan definir o revisar el contrato social que sustenta las relaciones entre Estado y Sociedad o bien, cuando circunstancias específicamente delicadas se hacen presentes, los acuerdos emergen como consustanciales, necesarios e indispensables a los esfuerzos destinados a garantizar la paz y la convivencia. Es decir, estamos en presencia de un dinámico y delicado equilibrio entre los desacuerdos y los acuerdos como componentes siempre presentes en las relaciones que se suceden entre Estado y Sociedad y entre los componentes integrantes de cada uno de estas grandes dimensiones de actores. De suyo se afirma, que en la medida en que el acuerdo tenga mayores posibilidades de ocurrencia legítima (es decir no manipulado u obtenido por medios extraños al acuerdo mismo) o bien, los desacuerdos estén presentes como característica rutinaria y normal de los procesos y la diatriba políticos, estaríamos frente a un tipo de régimen político más abierto, más democrático; entendiendo que el “diálogo” político y...