Opinión

Entre dualidades y verdades

Por VENAMÉRICA A pesar de lo relativa que pueda ser una verdad, la claridad de las acciones políticas y su impacto sobre las realidades coadyuvan a soportar su pertinencia Por ALEJANDRO OROPEZA G. “Es una de las razones –las expectativas irracionales– por las cuales la verdadera revolución, aquella llamada a subvertir por completo la realidad existente, siempre es aplazada; solo así es posible seguir alimentando su mitología transformadora”. Manuel Arias: “La democracia sentimental”, 2016 En un trabajo publicado en el Journal of Democracy, Anwar Ibrahim, exprimer ministro malayo, afirma: “Do you want to declare yourself a democrat? Then go to the people and persuade them to appreciate and understand your visión” (¿Quieres declararte demócrata? Entonces dirígete a la gente y persuádelos de apreciar y comprender tus planteamientos). Lo que supone poseer y demostrar transparencia en la comunicación, y que esta se base en un mínimo de confianza sustentada en algo de verdad. A pesar de lo relativa que pueda ser una verdad, la claridad de las acciones políticas y su impacto sobre las realidades coadyuvan a soportar su pertinencia. No pocas veces, la hojarasca de eventos emergentes desvían la atención sobre los objetivos clave perseguidos y que son eje de la acción y la comunicación política. El anuncio del inicio de “conversaciones” preliminares entre representantes del régimen usurpador y la alternativa democrática, separadamente, con facilitadores en Noruega, es un ejemplo de lo afirmado. No pocos se sienten sorprendidos y hasta traicionados por esta iniciativa, por lo que es preciso avanzar algunas precisiones. El propio Presidente (e) Juan Guaidó ha ratificado que las guías en estas preliminares son aquellas que rigen la acción desde...

Documentar, denunciar, difundir

El Nacional / La opinión de Tomás Páez En Madrid se presentó el libro de Carol Prunhuber Sangre y asfalto, editado por Khalatos. La autora compartió con los presentes los desgarradores motivos de este proyecto. Las palabras de Elizabeth Burgos en la contraportada lo sintetizan de un modo extraordinario. Allí señala que “se escucharán las voces que fueron silenciadas por las balas”, y agrega: “Si las voces de los participantes nos introducen en el vértigo de la acción, las fotografías e imágenes retratan la naturaleza criminal del régimen”. Luego, termina con esta afirmación: “El gran mérito de esta obra es haber recogido en un mismo documento la magnitud de los acontecimientos, pues como la memoria suele ser volátil y frágil, autores y reporteros gráficos fungen de protectores de la historia”. Las fotografías hechas por jóvenes fotógrafos venezolanos y aquellas de las agencias de información plasman la dramática experiencia de 135 días de protestas y manifestaciones en las calles venezolanas a favor de la democracia y la libertad. El régimen mostró su verdadero rostro, el de la represión y la barbarie, segó la vida de muchos jóvenes venezolanos, centenares resultaron heridos, detenidos y torturados de manera despiadada, con la saña que produce el odio a todo disenso. Las fotos hieren la sensibilidad y el lector entra en contacto con el horror. Los retratos de esa terrible realidad evitan la destrucción de la memoria de lo ocurrido, comunican, significan y de este modo se convierten en un antídoto en contra del olvido y en muro de contención a los reiterados intentos del régimen y sus compinches en el mundo por tergiversar la historia. Las imágenes lo confirman, el color de la dictadura es el rojo sangre y...

Liderazgo, el verdadero logro de Juan Guaidó

ANDRÉS CAÑIZALEZ| Barquisimeto | 25 de Abril de 2019 Ya han pasado tres meses. Nicolás Maduro sigue en el poder, por lo que la usurpación no ha cesado, si nos acogemos al lenguaje de Juan Guaidó, reconocido como presidente encargado de Venezuela por más de 50 países de Occidente. El esperado quiebre de las Fuerzas Armadas no ha llegado aún. Tampoco están a la vista elecciones libres y transparentes. Guaidó, sin embargo, exhibe un logro indiscutible: su liderazgo. Este 23 de abril, en una alocución que debió transmitir de forma obligatoria toda la radio y la televisión del país, el propio Nicolás Maduro sacó a colación que había logrado permanecer en el poder tres meses desde la irrupción de Guaidó, al que llamó «saltimbanqui». Maduro aseguró —y tiene razón en ello— que sigue estando al frente del Gobierno, que cuenta con el respaldo de las Fuerzas Armadas y que controla la hacienda pública. Sin embargo, al enumerar las cosas que simbolizan su poder, no hizo mención al respaldo popular. Éste se ha inclinado a favor de Guaidó. Un fenómeno político En una jugada arriesgada e inesperada, el pasado 23 de enero el joven presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento) de Venezuela juró ante miles de personas en las calles como presidente encargado, hasta que cese la usurpación del poder ilegítimo de Maduro y se puedan realizar elecciones libres. Guaidó ha cosechado éxitos en el plano internacional. De forma casi unánime, Occidente respalda un cambio en Venezuela. Persisten, sin embargo, las diferencias sobre el cómo y cuándo desalojar a Maduro del poder. La presión ejercida por Guaidó y sus colaboradores, al mismo tiempo, surtió efecto y finalmente el régimen venezolano...

Diáspora y nueva institucionalidad

  “Para el trabajo con la diáspora es fundamental la inclusión del sector privado, las asociaciones civiles y las ONG, universidades y los gobiernos locales y regionales, que tienen reservado un importante papel al lado de la Asamblea Nacional. La ampliación de la base de apoyo al proceso modernizador contribuye a asegurar el éxito de manera más sólida y el aprovechamiento óptimo de todas las capacidades”   LA OPINIÓN DE Tomás Páez A nadie, en su sano juicio, se le ocurre aceptar la dirección de quien lleva una organización o un país al fracaso: llámese equipo de fútbol o baseball, partido político, fundación, asociación, ministerio o gobierno. La inadecuada gestión lleva a la expulsión de quien funge de gerente y, si quien conduce tiene dos dedos de frente, a su renuncia. Ello es así en todo el mundo, excepto en los regímenes totalitarios. Se aferran al poder sin importar la magnitud del daño perpetrado a la organización o el país, siempre habrá un responsable: los yanquis o Merkel. Pensaba en el tocayo del usurpador, Nicolás Ceausescu, quien también se aferró al poder pese a los estragos ocasionados a su país y, junto con su esposa, ante un tribunal militar fue destituido y acusado de haber destruido la economía rumana. Lo responsabilizaron del hambre de sus ciudadanos, del genocidio y en el juicio le decían: “Solo le dan 200 gramos de salchichón por día al pueblo”, una bolsa CLAP rumana. Quienes fueron su único sostén, pues se encontraba desconectado de los sufrimientos de sus ciudadanos y de la tragedia ocasionada, terminaron ejecutándolo. A diferencia de aquel Nicolás, al venezolano se...

La esperanza toma la calle

Seguramente no se podrá realizar antes de fines de 2019 la elección presidencial libre y democrática (que fue negada en 2018) sin presos políticos, sin candidatos ni partidos inhabilitados… El desierto reverdece y donde todo era aridez y tristeza brota la primavera. Es un hecho indudable que desde el 5 de enero el país vuelve a sonreír en medio de su enorme y creciente tragedia. Hay salida, hay fuerza de cambio, hay esperanza creativa y empieza a despuntar la imprescindible unión superior entre diversos. Casi inesperadamente las miradas del país y del mundo democrático se centran en la legítima Asamblea Nacional con su presidente Juan Guaidó y su Directiva unitariamente elegida. Guaidó simboliza el futuro democrático sin odios, con la mano abierta al abrazo e invitando a su apoyo y responsabilidad decisiva a quienes lo pueden y deben dar: el pueblo movilizado y repolitizado y la Fuerza Armada democrática. Tres palabras claves: Usurpador, Transición y Elecciones Libres. Guaidó ha expresado con mucha claridad que para sacar al usurpador hay que poner a valer el sentimiento democrático de la inmensa mayoría de los venezolanos y ha invitado por activa y pasiva a la Fuerza Armada a cumplir su deber constitucional. La Asamblea propone una Ley de Amnistía para los civiles y militares que den su paso decidido para salir de este régimen colapsado y sin esperanza que ha entronizado la miseria. Los gobiernos democráticos del mundo han manifestado su apoyo a la AN en la tarea de reponer la constitución y restablecer la democracia. Seguramente no se podrá realizar antes de fines de 2019 la elección presidencial libre y democrática (que...

¿Hechos cumplidos?

El entorno venezolano debe apreciarse desde perspectivas que definen la realidad sociopolítica nacional estremecida al paso de los días. Por Alejandro Oropeza G. * «La política no es una necesidad de la naturaleza humana, sino sólo una posibilidad ocasionalmente realizada” Fina Birulés: “Prólogo”, en “Diario filosófico 1950-1973”, Hannah Arendt, 2006. Los acontecimientos ocurren vertiginosamente en Venezuela en 2019: elección de la directiva de la Asamblea Nacional; írrita juramentación del usurpador Maduro ante el ilegítimo Tribunal Supremo de Justicia, presidido por un delincuente; asunción como presidente interino del Dip. Juan Guaidó; contundente reacción de la comunidad internacional ante las pretensiones dictatoriales del régimen; y, confusa acción de secuestro e inmediata liberación del presidente interino por parte de la policía política. Ocurren en la historia hechos políticos que dados por cumplidos por los actores involucrados (a favor o en contra), en el corto o mediano plazo se derrumban y pierden su impronta: caso del dictador venezolano Pérez Jiménez, quien al juramentarse como presidente el 15 de diciembre, es depuesto el 23 de enero siguiente, o Hitler cuyo Reich dominaba en 1941 a la Europa continental y en mayo de 1945 colapsa catastróficamente. Por lo que los “hechos cumplidos” en el plano de lo político son relativos. Cabe cuestionarse: ¿Es un hecho cumplido la asunción al poder de Maduro el pasado 10 de enero? No está clara la concreción real de esta acción a la luz de los acontecimientos. El entorno venezolano debe apreciarse desde perspectivas que definen la realidad sociopolítica nacional estremecida al paso de los días. Un primer punto: la reocupación del espacio público por actores desplazados de la arena...

Tiempo de la Venezuela Libre

Diario Las Américas – Por VENAMÉRICA Las voces se han levantado desde todos los sectores de la sociedad, la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia legítimo, la Iglesia, los trabajadores, el pueblo y la diáspora POR PACIANO PADRÓN Director de VenAmérica Los momentos de cambio, las horas de viraje en el curso de los pueblos, se presentan en medio de encrucijadas que los favorecen. Es tiempo de la Venezuela libre, hay un abierto rechazo a las pretensiones continuistas de Maduro a partir de este 10 de enero, tanto al interior del país -incluidos chavistas- como en el escenario internacional. Hay cansancio ante un discurso y una acción que solo producen ruinas, que ha entregado el país al crimen organizado internacional, que se ha convertido en una amenaza para el mundo. Hay además la convicción de que Nicolás Maduro Moros no debe iniciar el 10 de enero un nuevo sexenio presidencial, por cuanto no ha sido electo legalmente Presidente de la República. Las voces se han levantado desde todos los sectores de la sociedad. Se escucha la rebeldía de la Asamblea Nacional, recién instalada para dar inicio a su cuarta legislatura del quinquenio para la cual fue electa; se ha visto el rechazo al continuismo desde el Tribunal Supremo de Justicia legítimo; hemos escuchado a la Iglesia, a los trabajadores, a las universidades, a numerosas organizaciones sociales y políticas, tanto en el interior del país como en la diáspora. Hay movilización y anuncios de venezolanos y de la comunidad internacional. El pasado viernes 4 de enero se constituyó, en el sur de Florida, el Consejo Exterior de la Venezuela Libre,...

Tomás Páez: “En Venezuela no existe fuga de cerebros”

En opinión del autor de “La Voz de la Diáspora”, la emigración no es una pérdida sino una ganancia; es un fenómeno enriquecedor de circulación de capital humano. Dice además en esta entrevista publicada en el sitio voce.com.ve que contrario a lo que se ha indicado, la diáspora venezolana contabilizada ronda los 3 millones 300 mil personas y no 5 millones. MADRID – El café de la librería “La Central”, en una de las calles adyacentes a la concurrida Plaza El Callao, ha sido escogido por el filósofo y sociólogo Tomás Páez como lugar para nuestro encuentro. Es un sitio agradable; el ambiente, acogedor. Afuera, el bullicio del vaivén agitado de los días madrileños; adentro, la paz y el sosiego que transmiten los libros. Algunas mesitas están ocupadas por jóvenes enfrascados en sus lecturas; otras, por parejas de turistas. Apenas se oye el susurrar de las conversaciones, el chocar de los platos contra las tacitas de café. Tomás Páez es el autor de “La Voz de la Diáspora”, una investigación inquietante que pone al desnudo la realidad de la emigración venezolana. El fenómeno, hasta hace algunos años extraño a nuestro País, se ha vuelto hoy una de sus características. Preocupa a las naciones con las que compartimos fronteras. Pero, no solo a esas. También a las de nuestro hemisferio y a las del Viejo Continente. Las primeras porque deben acoger a los centenares de venezolanos que a diario cruzan los pasos fronterizos; las otras porque temen que pueda crear desequilibrios económicos, laborales y sociales en un continente que todavía tiene muchos problemas que superar. A Europa porque ya tiene bastantes...

Estrategia social y diáspora

LA OPINIÓN DE Tomás Páez No hay nada nuevo en el “socialismo del siglo XXI”, la misma destrucción económica, el hambre y la miseria, excepción hecha de la inédita “invasión” del régimen cubano con el aval financiero del venezolano. Al primero le otorgan la administración de la información de todos los ciudadanos venezolanos y, para facilitar su traslado a la isla, se invierte en cables submarinos. En el terreno de la represión, la vigilancia y la muerte, el guión se cumple a la perfección. Tampoco encontramos novedad en la proverbial animadversión del socialismo hacia el ser humano: están empeñados en crear un hombre nuevo, solo que se desconoce con cuál horma. Su animosidad se extiende a las propiedades de ese ser humano, incluidas las empresas y el sistema de mercado. Ha pretendido suplantarla a través de formas colectivas de producción: cooperativas, empresas de producción social y “comunal” y a través de la orgía de expropiaciones, confiscaciones e invasiones, cumpliendo la máxima de Churchill referida a los socialistas: “Todo lo tuyo es mío”, y su resultado es el fracaso. Al régimen venezolano le resulta incómoda e inaceptable la autonomía del individuo, las relaciones sociales entre ciudadanos autónomos, la cooperación, la confrontación e intercambio de ideas y proyectos entre personas, al margen del Estado. Ese ciudadano insubordinado al supuesto “interés colectivo”, al “Estado comunal” no es útil para el proyecto de régimen: perpetuarse en el poder. El proyecto no difiere del que padecieron los ciudadanos de los países donde se instaló ese modelo. El individuo debe someterse al soviet, CDR o “consejo comunal” de turno. Es la instancia responsable de otorgar...

¿Es posible un nuevo modelo para Venezuela?

Una de las tareas indispensables para proceder a recuperar el sistema democrático pasa por el rescate de la confianza de la sociedad hacia el sistema político y las instituciones que revitaliza y hace reconocerse a la sociedad en tal tejido institucional público ”todo el que ha construido alguna vez un <cielo nuevo> ha encontrado el poder para ello en su propio infierno”. Nietzshe: “Genealogía de la moral”, 1877. Por Alejandro Oropeza G. * La voz de la diáspora.Venezuela. www.diariolasamericas.com Son variados los elementos que explican la caída de una democracia. Es preciso analizarlos tomando en cuenta que esa democracia estaba en proceso de consolidación, como es el caso de la venezolana; la cual ha sido desmantelada durante los casi 20 años de vigencia del llamado: socialismo del siglo XXI. El análisis de tales elementos supone un reconocimiento que permite representar racionalmente esa realidad para comprenderla, lo que denominamos modelo. Si tal herramienta permite comprender lo sucedido, igualmente podemos diseñar acciones a favor de un futuro posible más cercano a los valores y creencias de la sociedad sometida, que ha perdido sus atributos cívicos y su libertad. Es posible revisar una de las variables que han erosionado la democracia de este país: la desinstitucionalización del sistema y, en consecuencia, la pérdida de confianza de la sociedad en las entidades públicas, lo que lleva a que la sociedad se extravíe en su propio reconocimiento. Esta contracción institucional emerge en un contexto particular, pues una novedosa Constitución Nacional daba fundamento a expectativas de una relación abierta entre Estado y Sociedad. Así, la intermediación entre tales actores se encontraría definida en atención a un...