La esperanza toma la calle

La esperanza toma la calle

Seguramente no se podrá realizar antes de fines de 2019 la elección presidencial libre y democrática (que fue negada en 2018) sin presos políticos, sin candidatos ni partidos inhabilitados… El desierto reverdece y donde todo era aridez y tristeza brota la primavera. Es un hecho indudable que desde el 5 de enero el país vuelve a sonreír en medio de su enorme y creciente tragedia. Hay salida, hay fuerza de cambio, hay esperanza creativa y empieza a despuntar la imprescindible unión superior entre diversos. Casi inesperadamente las miradas del país y del mundo democrático se centran en la legítima Asamblea Nacional con su presidente Juan Guaidó y su Directiva unitariamente elegida. Guaidó simboliza el futuro democrático sin odios, con la mano abierta al abrazo e invitando a su apoyo y responsabilidad decisiva a quienes lo pueden y deben dar: el pueblo movilizado y repolitizado y la Fuerza Armada democrática. Tres palabras claves: Usurpador, Transición y Elecciones Libres. Guaidó ha expresado con mucha claridad que para sacar al usurpador hay que poner a valer el sentimiento democrático de la inmensa mayoría de los venezolanos y ha invitado por activa y pasiva a la Fuerza Armada a cumplir su deber constitucional. La Asamblea propone una Ley de Amnistía para los civiles y militares que den su paso decidido para salir de este régimen colapsado y sin esperanza que ha entronizado la miseria. Los gobiernos democráticos del mundo han manifestado su apoyo a la AN en la tarea de reponer la constitución y restablecer la democracia. Seguramente no se podrá realizar antes de fines de 2019 la elección presidencial libre y democrática (que...
¿Hechos cumplidos?

¿Hechos cumplidos?

El entorno venezolano debe apreciarse desde perspectivas que definen la realidad sociopolítica nacional estremecida al paso de los días. Por Alejandro Oropeza G. * “La política no es una necesidad de la naturaleza humana, sino sólo una posibilidad ocasionalmente realizada” Fina Birulés: “Prólogo”, en “Diario filosófico 1950-1973”, Hannah Arendt, 2006. Los acontecimientos ocurren vertiginosamente en Venezuela en 2019: elección de la directiva de la Asamblea Nacional; írrita juramentación del usurpador Maduro ante el ilegítimo Tribunal Supremo de Justicia, presidido por un delincuente; asunción como presidente interino del Dip. Juan Guaidó; contundente reacción de la comunidad internacional ante las pretensiones dictatoriales del régimen; y, confusa acción de secuestro e inmediata liberación del presidente interino por parte de la policía política. Ocurren en la historia hechos políticos que dados por cumplidos por los actores involucrados (a favor o en contra), en el corto o mediano plazo se derrumban y pierden su impronta: caso del dictador venezolano Pérez Jiménez, quien al juramentarse como presidente el 15 de diciembre, es depuesto el 23 de enero siguiente, o Hitler cuyo Reich dominaba en 1941 a la Europa continental y en mayo de 1945 colapsa catastróficamente. Por lo que los “hechos cumplidos” en el plano de lo político son relativos. Cabe cuestionarse: ¿Es un hecho cumplido la asunción al poder de Maduro el pasado 10 de enero? No está clara la concreción real de esta acción a la luz de los acontecimientos. El entorno venezolano debe apreciarse desde perspectivas que definen la realidad sociopolítica nacional estremecida al paso de los días. Un primer punto: la reocupación del espacio público por actores desplazados de la arena...
Tiempo de la Venezuela Libre

Tiempo de la Venezuela Libre

Diario Las Américas – Por VENAMÉRICA Las voces se han levantado desde todos los sectores de la sociedad, la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia legítimo, la Iglesia, los trabajadores, el pueblo y la diáspora POR PACIANO PADRÓN Director de VenAmérica Los momentos de cambio, las horas de viraje en el curso de los pueblos, se presentan en medio de encrucijadas que los favorecen. Es tiempo de la Venezuela libre, hay un abierto rechazo a las pretensiones continuistas de Maduro a partir de este 10 de enero, tanto al interior del país -incluidos chavistas- como en el escenario internacional. Hay cansancio ante un discurso y una acción que solo producen ruinas, que ha entregado el país al crimen organizado internacional, que se ha convertido en una amenaza para el mundo. Hay además la convicción de que Nicolás Maduro Moros no debe iniciar el 10 de enero un nuevo sexenio presidencial, por cuanto no ha sido electo legalmente Presidente de la República. Las voces se han levantado desde todos los sectores de la sociedad. Se escucha la rebeldía de la Asamblea Nacional, recién instalada para dar inicio a su cuarta legislatura del quinquenio para la cual fue electa; se ha visto el rechazo al continuismo desde el Tribunal Supremo de Justicia legítimo; hemos escuchado a la Iglesia, a los trabajadores, a las universidades, a numerosas organizaciones sociales y políticas, tanto en el interior del país como en la diáspora. Hay movilización y anuncios de venezolanos y de la comunidad internacional. El pasado viernes 4 de enero se constituyó, en el sur de Florida, el Consejo Exterior de la Venezuela Libre,...
Tomás Páez: “En Venezuela no existe fuga de cerebros”

Tomás Páez: “En Venezuela no existe fuga de cerebros”

En opinión del autor de “La Voz de la Diáspora”, la emigración no es una pérdida sino una ganancia; es un fenómeno enriquecedor de circulación de capital humano. Dice además en esta entrevista publicada en el sitio voce.com.ve que contrario a lo que se ha indicado, la diáspora venezolana contabilizada ronda los 3 millones 300 mil personas y no 5 millones. MADRID – El café de la librería “La Central”, en una de las calles adyacentes a la concurrida Plaza El Callao, ha sido escogido por el filósofo y sociólogo Tomás Páez como lugar para nuestro encuentro. Es un sitio agradable; el ambiente, acogedor. Afuera, el bullicio del vaivén agitado de los días madrileños; adentro, la paz y el sosiego que transmiten los libros. Algunas mesitas están ocupadas por jóvenes enfrascados en sus lecturas; otras, por parejas de turistas. Apenas se oye el susurrar de las conversaciones, el chocar de los platos contra las tacitas de café. Tomás Páez es el autor de “La Voz de la Diáspora”, una investigación inquietante que pone al desnudo la realidad de la emigración venezolana. El fenómeno, hasta hace algunos años extraño a nuestro País, se ha vuelto hoy una de sus características. Preocupa a las naciones con las que compartimos fronteras. Pero, no solo a esas. También a las de nuestro hemisferio y a las del Viejo Continente. Las primeras porque deben acoger a los centenares de venezolanos que a diario cruzan los pasos fronterizos; las otras porque temen que pueda crear desequilibrios económicos, laborales y sociales en un continente que todavía tiene muchos problemas que superar. A Europa porque ya tiene bastantes...
Estrategia social y diáspora

Estrategia social y diáspora

LA OPINIÓN DE Tomás Páez No hay nada nuevo en el “socialismo del siglo XXI”, la misma destrucción económica, el hambre y la miseria, excepción hecha de la inédita “invasión” del régimen cubano con el aval financiero del venezolano. Al primero le otorgan la administración de la información de todos los ciudadanos venezolanos y, para facilitar su traslado a la isla, se invierte en cables submarinos. En el terreno de la represión, la vigilancia y la muerte, el guión se cumple a la perfección. Tampoco encontramos novedad en la proverbial animadversión del socialismo hacia el ser humano: están empeñados en crear un hombre nuevo, solo que se desconoce con cuál horma. Su animosidad se extiende a las propiedades de ese ser humano, incluidas las empresas y el sistema de mercado. Ha pretendido suplantarla a través de formas colectivas de producción: cooperativas, empresas de producción social y “comunal” y a través de la orgía de expropiaciones, confiscaciones e invasiones, cumpliendo la máxima de Churchill referida a los socialistas: “Todo lo tuyo es mío”, y su resultado es el fracaso. Al régimen venezolano le resulta incómoda e inaceptable la autonomía del individuo, las relaciones sociales entre ciudadanos autónomos, la cooperación, la confrontación e intercambio de ideas y proyectos entre personas, al margen del Estado. Ese ciudadano insubordinado al supuesto “interés colectivo”, al “Estado comunal” no es útil para el proyecto de régimen: perpetuarse en el poder. El proyecto no difiere del que padecieron los ciudadanos de los países donde se instaló ese modelo. El individuo debe someterse al soviet, CDR o “consejo comunal” de turno. Es la instancia responsable de otorgar...
¿Es posible un nuevo modelo para Venezuela?

¿Es posible un nuevo modelo para Venezuela?

Una de las tareas indispensables para proceder a recuperar el sistema democrático pasa por el rescate de la confianza de la sociedad hacia el sistema político y las instituciones que revitaliza y hace reconocerse a la sociedad en tal tejido institucional público ”todo el que ha construido alguna vez un <cielo nuevo> ha encontrado el poder para ello en su propio infierno”. Nietzshe: “Genealogía de la moral”, 1877. Por Alejandro Oropeza G. * La voz de la diáspora.Venezuela. www.diariolasamericas.com Son variados los elementos que explican la caída de una democracia. Es preciso analizarlos tomando en cuenta que esa democracia estaba en proceso de consolidación, como es el caso de la venezolana; la cual ha sido desmantelada durante los casi 20 años de vigencia del llamado: socialismo del siglo XXI. El análisis de tales elementos supone un reconocimiento que permite representar racionalmente esa realidad para comprenderla, lo que denominamos modelo. Si tal herramienta permite comprender lo sucedido, igualmente podemos diseñar acciones a favor de un futuro posible más cercano a los valores y creencias de la sociedad sometida, que ha perdido sus atributos cívicos y su libertad. Es posible revisar una de las variables que han erosionado la democracia de este país: la desinstitucionalización del sistema y, en consecuencia, la pérdida de confianza de la sociedad en las entidades públicas, lo que lleva a que la sociedad se extravíe en su propio reconocimiento. Esta contracción institucional emerge en un contexto particular, pues una novedosa Constitución Nacional daba fundamento a expectativas de una relación abierta entre Estado y Sociedad. Así, la intermediación entre tales actores se encontraría definida en atención a un...