¿AB OVO?

¿AB OVO?

Alejandro Oropeza G.* “… el perdón pretende hacer lo que parece imposible, deshacer lo que ha sido hecho, y que consiste establecer un nuevo comienzo allí donde los comienzos parecían haberse hecho imposibles”. La tradición del pensamiento político, Hannah Arendt. Semanas atrás leí una opinión enviada a través de Twitter la cual expresaba el airado reclamo de una venezolana de la necesidad, lo indispensable de hacer borrón y cuenta nueva y comenzar todo en nuestra Tierra de Gracia, desde el principio, desde cero. Algo así como actuar socialmente según la clásica expresión del latino Horacio: ab ovo (desde el huevo). Así, muy respetuosamente le envié un mensaje advirtiendo que esa pretensión, más ilusión que otra cosa, de querer siempre comenzar desde un hipotético reinicio fundador de todo, ciertamente podría ser una de la explicaciones de encontrarnos en las graves dificultades que hoy día nos agobian. La preocupada compatriota, palabras más palabras menos, riposta: trate usted de construir un edificio en un pantano; a lo que le respondí que los holandeses tenían siglos haciéndolo. Percibí entonces claramente esos reinicios permanentes como la condena de Sísifo, obligado a cargar la pesada piedra hasta la cumbre y luego soltarla y eternamente repetir el trabajo. El corto intercambio expuesto expresa dos posiciones ante la vida, ante el mundo: la necesidad permanente de cambio, por una parte; y el instinto de la preservación, por otra. Lo primero supone evolución, avance, construcción de futuro, pero también rupturas violentas y erráticos sueños; lo segundo estabilidad y, muchas veces, estancamiento. Llevando esto al plano de la acción política encontramos a progresistas y conservadores. Y entre ambos extremos...
HEINZ SONNTAG

HEINZ SONNTAG

Carlos Villalba. Albert Camus, fundándose en una fórmula d’Ormesson, en el Figaro del 7 deseptiembre de 1944, tuvo a bien resumirla así: “Que la vida sea libre para cada uno y justa para todos”. He aquí una hermosa manifestación de lo que hace esencialmente posible una vida social en democracia. Porque puedo expresarme y desarrollar mis proposiciones y criterios en tanto sea capaz de respetar a los que me dirijo, aun cuando éstos observen proposiciones y criterios diversos o contrarios a los míos. Es el respeto mutuo el que permite la libertad. Es el respeto el que sienta las bases para la vida familiar, por una parte, y social, por la otra. Y es, desde luego, esa palabra corta, corta y clara, la que arrastra, en sí, a dos de las palabras más largas en significación y derechos que una sociedad democrática conoce: Libertad y Justicia. Bajo ese marco quiero colocar al Profesor Heinz Sonntag. Bajo ese marco, con respeto y cariño vivió siempre entre nosotros el Profesor de la Universidad Central Heinz Sonntag. Sociólogo de primera clase. Director del CENDES y del Observatorio Hannah Arendt , movido, aquí y allá no sólo por su interés en el conocimiento, sino por su necesidad de que ese conocimiento iluminara los caminos que conducen a toda sociedad hacia el bienestar común. Quienes tuvimos la suerte de escucharlo y de compartir con él su pasión por Venezuela, sabemos hasta qué punto lo que digo es exacto. Y desde luego, hasta qué punto un hombre como él nos hará falta. Heinz, sin duda, es uno de los destacados profesores europeos, que, integrados a...
A LA MEMORIA INSIGNE DE HEINZ SONNTAG

A LA MEMORIA INSIGNE DE HEINZ SONNTAG

MI HOMENAJE A LA MEMORIA INSIGNE DE HEINZ SONNTAG, EMINENTE COMPAÑERO ACADÉMICO Y SUMAMENTE ESTIMADO AMIGO UNIVERSITARIO Y PERSONAL – ÍNTEGRO EN TODO. A los 75 años de edad, cuando todavía tenía capacidad y voluntad para darle a Venezuela aún más de la mucha excelencia intelectual, académica y profesional que ya le había dado, falleció Heinz Sonntag, a quien llegué a considerar y a quien recordaré siempre como la muestra más especial de lo mejor, lo más sublime y lo más excelso del gentilicio alemán. Asímismo lo recordaré como el más enérgico e incansable defensor de la venezolanidad de alta estirpe, permanente actitud que lo calificaba como uno de los más consecuentes y combativos venezolanos de estos tiempos. Adolfo Hitler y su horroroso nazismo insuflaron subliminalmente en la mente de los pueblos la errónea noción de que el típico modo de hablar enérgico y enfático del pueblo alemán era el propio para dar órdenes y proferir amenazas de ejecución con efectos terribles. Nuestro muy apreciado y muy querido Heinz, con su ejemplar comportamiento entre nosotros, hizo añicos tal errónea noción, y por el contrario, con su trato y comunicación de gentileza, desprendimiento, cortesía y nobleza de ánimo nos insufló firmemente la noción más positiva y favorable de la idiosincrasia del pueblo alemán, que por intermedio de él pudimos inferir y colegir como de muy altas dignidad y nobleza. Nos hizo grata y simpática su forma de hablar y actuar porque era enérgica y enfática para expresar y demostrar seriedad y responsabilidad académica y profesional, para expresar y demostrar su estricto apego a la responsabilidad social y a la recia...
HEINZ SONNTAG: Resonancias en la revista SIC

HEINZ SONNTAG: Resonancias en la revista SIC

Por Jesús María Aguirre, S.J. Aunque personalmente no conocía a Heinz Sonntag, pues no fui discípulo suyo, su figura era insoslayable para los estudiantes de ciencias sociales y humanas sobre todo de la Universidad Central de Venezuela y por rebote en las demás universidades. Precisamente en un artículo mío de la revista SIC*, publicado en plena efervescencia de las reformas universitarias encendidas en mayo de 1968, aludo a un texto suyo escrito a comanditas con Héctor Silva Michelena: “En Venezuela, y en concreto en la UCV, si bien el movimiento universitario no ha aglutinado a la clase trabajadora como en París, sin embargo continuamente ha estado a punto de ser identificado con alguna bandera. Sobre todo, los grupos de izquierda PCV, MIR e Izquierda Cristiana han lanzado sus manifiestos y proposiciones en búsqueda de la paternidad de las iniciativas. El folleto ‘Proposición para una revolución universitaria” de Héctor Silva Michelena y Heinz Rudolf Sonntag (Caracas, febrero, 1969), pretende canalizar el movimiento estudiantil de Economía y Sociología hacia una redefinición del científico social como hombre de “actitud crítica, racionalidad total y revolucionario”. (*La Universidad: ¿Peligrosa o estéril? / Jesús María Aguirre.– 301-303.– En: Sic.– Caracas : Centro Gumilla.– 32, 317;Jul.-Ago. 1969) Su preocupación por el futuro de una universidad en crisis ataca la integración domesticadora de la academia por las fuerzas del mercado y la sociedad unidimensional, descrita por Marcuse. Así reclaman: La libertad de investigación y pensamiento, el compromiso crítico y revolucionario, etc., naufragan una vez que los profesionales se han incorporado a la demanda establecida por la sociedad. Su trayectoria académica mantuvo la línea marcada desde los inicios. Sus investigaciones y artículos...
Los saqueos y los rostros del hambre

Los saqueos y los rostros del hambre

Luis García Mora La descomposición es tremenda. La palpamos. Se siente. El Gobierno no gobierna y Maduro ofrece y ofrece multitud de siglas, cambios de nombres para los mismos aparatos represivos, pero ninguna solución. Y de repente matan a un hombre de un tiro en el pecho en los saqueos de San Félix. No en Valencia, ni en Anzoátegui ni en Caracas. ¿Quién sabe? El monstruo asoma el hocico. Una población hiperiinflacionada sobrevive sin la mínima seguridad jurídica, personal ni social. El país a la deriva obliga a la línea gubernamental del “Gobierno como Trinchera”, que no es una tesis política sino la tesis militar: el Gobierno como defensa, y el error como fortificación (o como hueco político). Mientras que para la indefensa Venezuela y su indefensa población (sus millones de supervivientes) sólo queda el país como zanja. Con un ciudadano criminalizado (y una visión tumultuaria) el gobierno prácticamente establece que aquí sólo se consigue comida saqueando. Ahí están los rostros de la gente durante ese momento infinito que significa no tener qué comer, en las filas para acceder a esta mierda de vida. Y ahora el hambriento repelido a tiro limpio. Está por ejemplo el rostro de Luchi, esta mujer que me ayuda con mi hija, después de sobrevivir diariamente en el centro de Caracas, donde el combate cotidiano es tan desgastador que le mina a uno su autoestima: es la cola desde la madrugada para tres o cuatro alimentos, la farmacia o la buseta, que consume su tiempo y su energía física. Su dignidad humana. Quizás ése sea el surco más profundo que esta casta va dejando...
Bandidos

Bandidos

Para la mentalidad totalitaria que defiende su apropiación partidista del Estado venezolano, bandidos y vendidos son todos lo que no están de acuerdo con el gobierno. No puede haber opositor de buena fe, ni merecen respeto sus derechos humanos consagrados en la Constitución.