Venezuela: 4-f 1992, un análisis sociopolítico

Venezuela: 4-f 1992, un análisis sociopolítico

Venezuela: 4-f 1992, un análisis sociopolítico es una publicación escrita por Heinz Sonntag (quién lideró la creación de nuestro Observatorio Hannah Arendt, además de ser un respetado acádemico en el ámbito nacional e internacional) y Thaís Maingon (reconocida investigadora en el área sociopolítica y miembro del Consejo de Honor de nuestro Observatorio). Nueva Sociedad editó este libro en 1992. Sus autores, explicaron que la estructura de esta obra se sitúa en tres contextos al mismo tiempo: El primero en el universitario e intelectual, el segundo en el contexto nacional, y el último está circunscrito a la ciencias sociales de la región. A continuación reproducimos la definición de democracia de los autores mencionados: “La democracia es el único sistema político que se presenta ante la sociedad con permanentes posibilidades de perfeccionamiento. Pero las decisiones en ese campo no pueden ser “objetivas”, ya que implican prioridades y afectan intereses particulares. De allí el papel imprescindible de un Estado sustentado por un orden político legítimo, en el cual pueda reconocerse la sociedad como un todo. En otras palabras, se hace necesario reafirmar la vigencia de los medios democráticos para enmarcar una discusión sobre los fines del desarrollo. Ello requerirá la construcción o ampliación de espacios de convivencia y discusión ética que tenga como prerrequisito la aceptación de la pluralidad, lo cual sólo es posible en el marco de referencia político de la democracia. De esta manera, la solución de la coyuntura crítica actual podría contribuir a que se creen condiciones humanas, esta vez en lo político, que permitan la liberación de dependencia y explotación”… página 107....
La ONG Paz Activa apuesta por la negociación política: Comunicado

La ONG Paz Activa apuesta por la negociación política: Comunicado

COMUNICADO Paz Activa apuesta por la negociación política Consolidación de un Estado Mafioso acelera acciones hacía una transición política en Venezuela En estos últimos tres meses los venezolanos hemos entrado en un remolino de acontecimientos que ponen a prueba nuestro talante democrático como nación y como pueblo. El pasado 1° de abril la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) emitió las sentencias 157 y 158 con las cuales se suprimían los puntos más polémicos de sus predecesoras, las sentencias 155 y 156, con las cuales el Poder Judicial le quitaba competencias al Poder Legislativo para asumirlas desde el máximo tribunal y otorgarle funciones legislativas al Poder Ejecutivo lo que representaba una flagrante violación del orden constitucional, ya que violaban la independencia de poderes establecidos en la Constitución, necesarios en toda democracia. La propia Fiscal General de la República, Luis Ortega Díaz, calificó que “las sentencias 155 y 156 del TSJ representan una ruptura del hilo constitucional” y exhortó a los actores políticos a tomar los caminos democráticos y respetar las diferencias. Fue en este contexto que el pasado 2 de mayo, a través de un COMUNICADO la Asociación Civil, PAZ ACTIVA hizo pública su preocupación e hizo un llamado al respeto y defensa de los principios de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) vigente. Hoy esa preocupación está más viva que nunca ya que el gobierno no escuchó el clamor de la mayoría de los venezolanos que llevan más de 100 días de protesta pacífica en las calles y que fue manifestaba de manera inequívoca en la Consulta Popular realizada el pasado 16 de...
Abandonar la CELAC en solidaridad con las víctimas del autoritarismo

Abandonar la CELAC en solidaridad con las víctimas del autoritarismo

(The Global Americans) Muchas voces piden hacer algo desde el ámbito internacional frente a la grave situación de derechos humanos en Venezuela. Una acción concreta de condena a la dictadura de Maduro—y de apoyo al valiente pueblo venezolano que defiende su libertad en las calles— sería que los gobiernos latinoamericanos realmente comprometidos con la defensa de la democracia abandonen la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Esto implicaría que varios gobiernos estén dispuestos a despojar la legitimidad de un organismo viciado de autoritarismo y al mismo tiempo dejar en claro que convivir con las diferencias políticas tiene como límite el no convalidar en otros países las prácticas antidemocráticas. Hasta el momento la comunidad democrática regional no ha podido hacer mucho frente al colapso total del estado de derecho y la criminal represión estatal en Venezuela, que ya superó el centenar de muertos. En la Organización de Estados Americanos (OEA) fracasó el intento de considerar una resolución en la última Asamblea General que se realizó en Cancún, México, dado el apoyo con el que cuenta el autócrata Nicolás Maduro entre los países miembros y aliados de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y los de la Comunidad del Caribe (CARICOM). En el reciente encuentro del Mercosur, realizado en la ciudad de Mendoza, Argentina, se trató la situación de Venezuela pero no se llegó a aplicar la cláusula democrática. Por su parte, en la UNASUR, con la presidencia Pro-Tempore de la Argentina, tampoco se impulsa aplicarle al régimen de Maduro la cláusula democrática, pues requiere un consenso al que no se llegará por el apoyo incondicional...

Pronunciamiento del grupo AQUI CABEMOS TODOS

¡! AQUÍ CABEMOS TODOS !! EN DEFENSA DE LA REPÚBLICA: UNIDAD NACIONAL, NEGOCIACIÓN Y TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA La escalada de la confrontación, violencia socio-política y crisis de gobernabilidad se acelera en Venezuela. Quizás tanto o más que la precariedad de alimentos y medicinas, la violación sistemática de los derechos humanos por organismos encargados de garantizarlos y las acciones anárquicas de individuos, bandas y grupos paramilitares, que ya causan dolor e indignación social en todo el país, con su secuela de ataques, saqueos y muerte. Una multiplicidad de organismos internacionales y diversos sectores de la vida nacional –gremios, organizaciones no gubernamentales de derechos humanos, gremiales, academias, educativos, sanitarios, comunitarios, religiosos, comunicacionales, sindicatos, etc.,–han advertido en torno a los riesgos de esta escalada de violencia, situación que se agudiza con la decisión gubernamental de imponer, a través de procedimientos ilegales y el apoyo del Consejo Nacional Electoral, una constituyente corporativa como recurso para convertir en mayoría lo que a todas luces es una minoría del país, y así aglutinar sus fuerzas con evidentes propósitos políticos y militares para consolidar el control absoluto del poder. La ampliación de su actuar represivo que ejerce con apariencias seudo legales -por ejemplo el desconocimiento y graves agresiones a la Fiscalía General de la República y a la Asamblea Nacional al margen de la Constitución y de las leyes-, agudiza la división de la sociedad venezolana y contribuye tanto a agudizar el Estado fallido que padecemos como a incentivar la emergencia de un Estado paralelo de las fuerzas que se oponen al proyecto autoritario. Dicho contexto, puede favorecer episodios masivos de violencia, en los que impere la...
El tesoro perdido

El tesoro perdido

Alejandro Oropeza oropezag@gmail.com “Los unicornios y las hadas parecen poseer más realidad que el tesoro perdido de las revoluciones”. Hannah Arendt, en “La brecha entre el pasado y el futuro”, 1961. Entregamos la libertad, que se ejerce finalmente en los espacios de lo público, no viendo los acontecimientos desde la televisión en nuestras casas; debemos opinar, confrontar ideas, conversar, entendernos como pueblo, sabernos como sociedad, y dialogar (palabra y acción que debemos rescatar de su marasmo). Insistentemente escuchamos en nuestra vapuleada Tierra de Gracia el lamento por la pérdida irremisible de oportunidades, que dejamos ir el autobús del destino que pasó veloz por alguna parada de la historia en alguna calle del universo posible; jamás tendremos de vuelta la posibilidad desechada por unos y la culpa de otros, deploramos. El punto es que siempre acude, como es lógico suponer, una vez tras otra, una nueva oportunidad, mejor que la previa y el cataclismo del destino no logrado nos vuelve a atormentar como sociedad. Casi siempre, por no decir siempre, se asocia la pérdida de ese dorado destino con los ingentes recursos que, producto de la renta petrolera, nos han servido de piso para esas posibilidades perdidas. Oímos que en un determinado periodo de tiempo la cantidad de recursos recibidos por aquella vía no se igualan a la totalidad de los percibidos con anterioridad, que con ellos pudimos haber hecho, construido, edificado, señalado rumbos triunfantes, refaccionado a la sociedad, al Estado, al gobierno (en oportunidades hasta generar un hombre nuevo), reconstituir a los unos pero también a los otros. En fin, la oportunidad perdida se lleva al limbo deseos, esperanzas...