Pronunciamiento del grupo AQUI CABEMOS TODOS

¡! AQUÍ CABEMOS TODOS !! EN DEFENSA DE LA REPÚBLICA: UNIDAD NACIONAL, NEGOCIACIÓN Y TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA La escalada de la confrontación, violencia socio-política y crisis de gobernabilidad se acelera en Venezuela. Quizás tanto o más que la precariedad de alimentos y medicinas, la violación sistemática de los derechos humanos por organismos encargados de garantizarlos y las acciones anárquicas de individuos, bandas y grupos paramilitares, que ya causan dolor e indignación social en todo el país, con su secuela de ataques, saqueos y muerte. Una multiplicidad de organismos internacionales y diversos sectores de la vida nacional –gremios, organizaciones no gubernamentales de derechos humanos, gremiales, academias, educativos, sanitarios, comunitarios, religiosos, comunicacionales, sindicatos, etc.,–han advertido en torno a los riesgos de esta escalada de violencia, situación que se agudiza con la decisión gubernamental de imponer, a través de procedimientos ilegales y el apoyo del Consejo Nacional Electoral, una constituyente corporativa como recurso para convertir en mayoría lo que a todas luces es una minoría del país, y así aglutinar sus fuerzas con evidentes propósitos políticos y militares para consolidar el control absoluto del poder. La ampliación de su actuar represivo que ejerce con apariencias seudo legales -por ejemplo el desconocimiento y graves agresiones a la Fiscalía General de la República y a la Asamblea Nacional al margen de la Constitución y de las leyes-, agudiza la división de la sociedad venezolana y contribuye tanto a agudizar el Estado fallido que padecemos como a incentivar la emergencia de un Estado paralelo de las fuerzas que se oponen al proyecto autoritario. Dicho contexto, puede favorecer episodios masivos de violencia, en los que impere la...
El tesoro perdido

El tesoro perdido

Alejandro Oropeza oropezag@gmail.com “Los unicornios y las hadas parecen poseer más realidad que el tesoro perdido de las revoluciones”. Hannah Arendt, en “La brecha entre el pasado y el futuro”, 1961. Entregamos la libertad, que se ejerce finalmente en los espacios de lo público, no viendo los acontecimientos desde la televisión en nuestras casas; debemos opinar, confrontar ideas, conversar, entendernos como pueblo, sabernos como sociedad, y dialogar (palabra y acción que debemos rescatar de su marasmo). Insistentemente escuchamos en nuestra vapuleada Tierra de Gracia el lamento por la pérdida irremisible de oportunidades, que dejamos ir el autobús del destino que pasó veloz por alguna parada de la historia en alguna calle del universo posible; jamás tendremos de vuelta la posibilidad desechada por unos y la culpa de otros, deploramos. El punto es que siempre acude, como es lógico suponer, una vez tras otra, una nueva oportunidad, mejor que la previa y el cataclismo del destino no logrado nos vuelve a atormentar como sociedad. Casi siempre, por no decir siempre, se asocia la pérdida de ese dorado destino con los ingentes recursos que, producto de la renta petrolera, nos han servido de piso para esas posibilidades perdidas. Oímos que en un determinado periodo de tiempo la cantidad de recursos recibidos por aquella vía no se igualan a la totalidad de los percibidos con anterioridad, que con ellos pudimos haber hecho, construido, edificado, señalado rumbos triunfantes, refaccionado a la sociedad, al Estado, al gobierno (en oportunidades hasta generar un hombre nuevo), reconstituir a los unos pero también a los otros. En fin, la oportunidad perdida se lleva al limbo deseos, esperanzas...
¿AB OVO?

¿AB OVO?

Alejandro Oropeza G.* “… el perdón pretende hacer lo que parece imposible, deshacer lo que ha sido hecho, y que consiste establecer un nuevo comienzo allí donde los comienzos parecían haberse hecho imposibles”. La tradición del pensamiento político, Hannah Arendt. Semanas atrás leí una opinión enviada a través de Twitter la cual expresaba el airado reclamo de una venezolana de la necesidad, lo indispensable de hacer borrón y cuenta nueva y comenzar todo en nuestra Tierra de Gracia, desde el principio, desde cero. Algo así como actuar socialmente según la clásica expresión del latino Horacio: ab ovo (desde el huevo). Así, muy respetuosamente le envié un mensaje advirtiendo que esa pretensión, más ilusión que otra cosa, de querer siempre comenzar desde un hipotético reinicio fundador de todo, ciertamente podría ser una de la explicaciones de encontrarnos en las graves dificultades que hoy día nos agobian. La preocupada compatriota, palabras más palabras menos, riposta: trate usted de construir un edificio en un pantano; a lo que le respondí que los holandeses tenían siglos haciéndolo. Percibí entonces claramente esos reinicios permanentes como la condena de Sísifo, obligado a cargar la pesada piedra hasta la cumbre y luego soltarla y eternamente repetir el trabajo. El corto intercambio expuesto expresa dos posiciones ante la vida, ante el mundo: la necesidad permanente de cambio, por una parte; y el instinto de la preservación, por otra. Lo primero supone evolución, avance, construcción de futuro, pero también rupturas violentas y erráticos sueños; lo segundo estabilidad y, muchas veces, estancamiento. Llevando esto al plano de la acción política encontramos a progresistas y conservadores. Y entre ambos extremos...

Comunicado de organizaciones no gubernamentales de la sociedad civil organizada ante la situación del país

Nosotros, organizaciones representativas de la sociedad civil venezolana, denunciamos a la opinión pública nacional e internacional, que las recientes ilegalidades de los poderes electoral y judicial, acordadas en abierta concertación de propósitos con el poder ejecutivo, van dirigidas a seguir minando de obstáculos operativos hasta agotar los tiempos administrativos legales para la convocatoria al referendo revocatorio presidencial, que lo promueven millones de ciudadanos y las fuerzas políticas organizadas en torno a la MUD. Esas ilegales decisiones están agravando la profunda crisis que vive la sociedad venezolana, pues cierran las vías pacíficas y electorales para que el pueblo soberano decida el curso político futuro que debe transitar nuestro país; el régimen se desentiende cada vez más del apego a los mandatos constitucionales, y progresivamente muestra su rostro dictatorial. Al cerrarse las vías electorales, aumentarán los riesgos potenciales de que se produzcan manifestaciones y protestas públicas violentas, con los consecuentes costos económicos, represión incontrolada y violación de derechos humanos, aumentarán las pérdidas de vida y se agravará la inestabilidad política. Alertamos y denunciamos que esos riesgos de violencia política serán responsabilidad directa de los organismos públicos, y muy principalmente de las autoridades electorales que se han confabulado con los poderes ejecutivo y judicial para violar de manera flagrante y reiterada la Constitución Nacional y sus propias normas electorales. El anuncio de las autoridades del CNE en la noche del 20 de octubre de la suspensión de la recolección del 20% de las firmas para activar la convocatoria del referendo revocatorio presidencial, pautada para los días 26, 27 y 28 de octubre, constituye una nueva violación del organismo electoral a sus propias...
El 1S representa un altísimo peligro para el gobierno

El 1S representa un altísimo peligro para el gobierno

Alejandro Oropeza* El 2016 se perfila para algunos como un año que ocupará páginas importantes en la historia del país, han sido meses signados por el descontento social y la incertidumbre política, por la proyección de posibles escenarios electorales que conviven con fantasmas de violencia, este pareciera no responder a los comodines analíticos con los que se viene pensando el país, es un año que necesita que lo entiendan más allá de lo aparente. Alejandro Oropeza, Doctor en Ciencias Políticas, docente universitario y director del Observatorio Hannah Arendt; expone que Venezuela no está polarizada, que la mesa no está servida para una confrontación y que pese a esto el primero de septiembre representa un caldo altamente peligroso para el gobierno; responde a la complejidad del contexto y vislumbra en 5 respuestas claves, las posibles consecuencias de este año complicado. 1. En este escenario de conflictividad que vivimos, los actores políticos se mueven en la dicotomía schmittiana de amigo-enemigo, un gobierno que claramente tiene como meta permanecer en el poder a costa de lo que sea y una oposición que ahora se niega a dialogar con el gobierno si no se cumplen antes una serie de demandas. En el medio, la crisis social y económica que sigue cabalgando sobre los venezolanos. Hannah Arendt por cierto, escribió una vez que la política se trata de estar juntos unos con los otros entre los diversos. ¿Hay posibilidad de que los venezolanos nos encontremos, de que hagamos política de verdad, o vamos a una confrontación de tal escalada que no sabemos dónde puede parar? Para empezar las confrontaciones se dan cuando las sociedades...