HACIA UNA GERENCIA PÚBLICA EFICIENTE CON LIDERAZGO HOLÍSTICO

Francisco Galindo: Ingeniero Electrónico, PhD. En Gerencia

A pesar de que existan proyectos tecnológicos de primer nivel, excelentes diseños de políticas públicas, buenas estrategias y planes de la nación; inclusive disponiendo de suficientes recursos financieros y logísticos, si no se aplica una acción gerencial pública eficaz, eficiente y sobre todo con efectividad, todo será tiempo perdido. Venezuela pide a gritos un desarrollo humano de muy alto nivel, pero con un estilo distinto de gerencia pública.

ESTADO, GERENCIA PÚBLICA Y LIDERAZGO HOLÍSTICO
(SU RESPONSABILIDAD)

El Estado a través de la gerencia pública en Venezuela tiene la responsabilidad de garantizar niveles de desarrollo humano competitivos mundialmente, las evidencias indicadas por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD reflejan que el país se aleja del ideal de este tipo de desarrollo. La realidad de las prácticas gerenciales en el contexto de la gerencia pública muestra el desempeño de un Estado poco eficiente en su acción pública para atender las necesidades en desarrollo humano, lo cual constata el agotamiento de la gerencia pública venezolana en esta materia.

El Estado tiene como función primigenia ofrecer igualdad de oportunidades a sus ciudadanos dándole la posibilidad de vivir más y mejor, apalancándose en sus fortalezas para gerenciar eficiente e inteligentemente sus recursos financieros, materiales, humanos y logísticos; esto con el objetivo de lograr en la población niveles muy altos de desarrollo humano, sin exclusión política, económica, cultural ni social en general. Aristóteles conceptualizó el Estado como una asociación y toda asociación está formada alrededor del bien, la asociación la representa el pueblo, donde muchos pueblos forman un Estado, el origen del mismo es la necesidad de la vida, el hombre es naturalmente sociable, de allí surge la asociación política.

La justicia es una necesidad social y el derecho es la regla de la vida para la asociación política, siendo el bien en política la justicia representada en la Constitución de una República. Aristóteles al hablar del bien se refiere a un momento específico del tiempo, el bien supremo, siendo este un fin último y perfecto, desde un punto de vista político sería la felicidad del alma en forma, sentido y finalidad. Para Aristóteles el alma es la totalidad del sentido de un cuerpo, la esencia de la vida, lo que Aristóteles no tenía que decir acerca de sentimientos y afecto, lo reservó a la retórica y a la moral, para él, el alma representa también virtud y placer. Es en la cuidad, en el municipio en particular, donde empieza a organizarse la administración pública que luego toma connotación estadal y nacional, y por esa vía el Estado toma control a través de las distintas ramas del poder organizativo de la sociedad.

La administración pública no escapa a las nuevas tendencias en materia de gerencia que hacen hincapié en las relaciones humana, el liderazgo, el conocimiento, la complejidad, la tecnologia y la Innovación, así como las redes sociales. En esta línea de argumentación, la función de las instituciones y el Estado en particular es satisfacer las necesidades de la ciudadanía logrando indicadores de Desarrollo Humano muy alto.

Reinhold Zippelius (2002)2 señala que el Estado es un poder político jurídicamente organizado con un sistema de competencias bien establecidas para sus órganos, donde los fines son el bien común y la seguridad.

Desarrollo Humano

Los Estados intentan adoptar e incorporar nuevas realidades en la acción política y su responsabilidad social que tienen ante el pueblo. Así mismo, aparecen organismos como el PNUD que apoyan y guían el desarrollo humano requerido en esta nueva era, entonces una de las funciones importantes de las instituciones políticas es satisfacer las necesidades de la ciudadanía logrando indicadores de desarrollo humano muy altos (PNUD)3.Estos índices se aplican desde 1990 por el PNUD como una medida de progreso, siendo un índice compuesto para ese momento por la esperanza de vida, años de escolaridad e ingreso, planteándose como una alternativa al cálculo del PIB como única forma de progreso.

El desarrollo humano no solo consiste en dar más oportunidades, también hay que elaborarla con visión de sostenibilidad, con pleno empleo, protección social universal, trabajo productivo y decente. Además, hay que escuchar a la gente en acciones colectivas, elaborando políticas públicas influenciadas por las personas. Las políticas públicas solo serán buenas cuando rindan buenos resultados, y que a su vez estas garanticen acceso a los servicios sociales básicos, educación, salud, infraestructura, seguro de desempleo y pensiones universales. Asimismo, la conformación de instituciones justas que den respuesta oportuna, eficientes y sin exclusiones.

La burocracia organizacional de las instituciones debe flexibilizarse, evolucionar; estructurándose en función de organizaciones orgánicas y no mecánicas, donde los procesos, la coordinación, la adaptabilidad, el aprendizaje, el conocimiento, la creatividad, la innovación y las redes tomen preponderancia.

En este sentido, las políticas públicas y su operacionalización a través del sistema de administración tienen la responsabilidad de garantizar niveles de desarrollo humano competitivos mundialmente. La realidad de las prácticas gerenciales en el contexto de la función pública venezolana refleja el desempeño de un Estado poco eficiente para atender las necesidades en educación, salud e infraestructura, entre otras, lo cual muestra el agotamiento de la gerencia pública venezolana en materia de desarrollo humano sobre todo en estos últimos 18 años.

La acción pública contempla una responsabilidad integral, sistémica y compleja donde el Estado administrativo comprende lo político y gerencial, sin dicotomía, entrando en juego no solamente las políticas públicas, pero además la ejecución de las mismas a través de la gerencia pública. Estas actividades gerenciales son señaladas en los actos que conforman los planes de la nación, los programas y, por ende, las metas y objetivos. Es fundamental comprender e interpretar el desempeño de las prácticas gerenciales de la república en materia de desarrollo humano.

Nuevas Realidades de la Gerencia Públicas

En la actualidad las prácticas públicas gerenciales tienen un acercamiento en su acción y conceptualización bajo el paradigma de la complejidad, esto quiere decir que los principios rectores de la misma deben ser los operadores dialógicos, recursivos, hologramático y de borrosidad. La propuesta de Douglas Kiel (1994) habla del paradigma del cambio, basado este en la dinámica de los sistemas no lineales, donde se evalúa la conducta, patrones e interacciones de estructuras según la perspectiva sistémica, permitiéndose de esta manera una nueva visión para estudiar las organizaciones y en especial a la gerencia pública ubicándonos en las necesidades del siglo XXI.

Entre los objetivos de la gerencia pública esta buscar soluciones a los problemas administrativos que afectan la eficacia y eficiencia de los programas gubernamentales, estos asociados a la educación, seguridad personal, la salud pública, alto costo de la vida, infraestructura y vivienda, ornamentación, finanzas públicas, ciencia, tecnología, innovación, inflación, medioambiente, entre otros.

Para mejorar una acción pública primero hay que comprender que se hizo bien y que se hizo mal, de esa manera al ver los resultados, en caso de ser necesario se elaboran objetivos a futuro en función del sostenimiento del desarrollo humano.

El componente fundamental en la gerencia pública son las buenas prácticas gerenciales las cuales tienen su origen en las organizaciones y las mismas se relacionan con la eficiencia, la eficacia y los buenos resultados.

Las políticas públicas son programas diseñados por el Estado para mejorar la eficiencia de la gerencia pública a través del desarrollo de capacidades de los ciudadanos participando en actividades sociales, políticas, culturales en un ámbito local y nacional. Estas políticas después de haber sido diseñadas y aprobadas deben ser evaluadas y analizadas con la finalidad de ajustarlas, eliminarlas o rediseñarlas en caso de ser necesario. Todo ello como responsabilidad de la rendición de cuenta y evaluación de desempeño de los funcionarios públicos. La constitución y las leyes definen las atribuciones de los órganos que ejecutan el poder público a la cual deben ajustarse las actividades gerenciales.

La tarea fundamental de la gerencia pública es fomentar el desarrollo humano, su leitmotiv es el buen desempeño, hacer de facilitador, ofrecer más y mejores oportunidades, promover, adaptarse a su entorno, buscar consenso, coordinar, rendir cuentas, ética, crecer aprendiendo, tener un sustento teórico y conceptual y no rutinario, ser proactivo y no reactivo, calidad de resultados; en otras palabras, la misma no debe quedarse exclusivamente cumpliendo procesos puramente formales. En este sentido, hay que concentrarse en hacer las cosas bien desde su diseño, reduciendo variabilidades en los procesos de las actividades públicas, vincular el presupuesto con resultados, cumplir con los cronogramas establecidos en los planes y programación, dar autonomía y flexibilizar las decisiones públicas, reducir el presidencialismo y el gigantismo institucional establecer técnicas de balance score card (BSC).

El Balance score card permite establecer criterios para unificar los planes de la nación con los planes regionales y de las instituciones autónomas para el cumplimiento de objetivos, metas y proyectos de interés nacional, acompañándola con el diseño de teoria de planificación estratégica en vez de la planificación tradicional o situacional. Todo ello para reducir improvisaciones fortaleciendo de esa manera la eficiencia; además del seguimiento y control de la gestión pública.

LIDERAZGO HOLÍSTICO PÚBLICO

En una organización que aprende los líderes son diseñadores, guías y agentes de cambio, los cuales deben experimentar con conceptos continuamente. La primera responsabilidad de este liderazgo es definir la realidad para luego elaborar la visión de país o imagen deseada. El líder organizacional público debe poner todos sus esfuerzos en establecer una gerencia confiable, estable, sin sobresaltos con eficacia, eficiencia y efectividad. La toma de decisiones debe basarse en hechos facticos y éticos, siendo persistente, perseverante y comportarse con entereza, siguiendo el esquema del pensamiento de la complejidad, develando el orden dentro del desorden; gerenciando o gobernando desde las diferencias o pluralidad.

El liderazgo en el ámbito público es diferente al del privado por su radio de acción, el contexto en el cual se desarrolla tiene una mayor responsabilidad y requiere una especial sensibilidad social y ecológica. En el sector privado la primera responsabilidad es con los accionistas y sus trabajadores, por otra parte, en el área pública el líder se debe a miles y miles de ciudadanos, así como a pares internacionales motivado a políticas públicas establecidas entre naciones. Peter Drucker dijo “que administrara es la actividad más importante en nuestra sociedad y pilar de nuestra civilización.” Dentro del proceso administrativo como Fayol lo definió “la dirección “es un principio fundamental donde se enmarca el liderazgo, esto para lograr los objetivos y metas de una organización tomando en cuenta primeramente al cuerpo social.

A raíz de los estudios de Hugo Munsterberg, Elton Mayo y Maslow entre otros, pilares de la escuela de relaciones humanas y el comportamiento (1930 – 1960), surge el concepto de liderazgo y las primeras teorías al respecto, donde la comunicación organizacional, la dinámica de grupos forma parte importante para lograr la cohesión y direccionalidad de los equipos de trabajo en la consecución de las metas y objetivos programados. Así mismo, de la psicología individual se pasó a la psicología social y posteriormente a la psicología organizacional donde el liderazgo justifica su acción ya que esta trata con la relación interpersonal fundamentándose en lasos afectivos para motorizar la gestión pública en general.

El liderazgo holístico de alta gerencia de gobierno debe sostenerse en los principios teóricos de la escuela holística, esta propuesta está caracterizada por la innovación y la flexibilidad donde los lóbulos derecho e izquierdo del cerebro deben tener una aplicabilidad sistémica y ecléctica en la acción diaria de la gestión pública. Este liderazgo debe impulsar cambios como:

1) Hacer una gestión pública abierta y trasparente

2) Centrarse en resultados a través de la planificación estratégica

3) Rendir cuentas y establecer confianza en sus ciudadanos

4) Modernizar los sistemas de responsabilidad y control

5) Asignar recursos y gestión presupuestaria con un rol estratégico, visionario y de largo alcance

6) Estableces mecanismos de mercados con conciencia social y ecológica

7) Impulsar la educación en investigación y desarrollo a gran escala

8) Selección de personal de dirección y operativo basado en competencias

Todo esto bajo un pensamiento circular donde el abordaje a la solución de los problemas públicos debe referenciarse con los cinco principios fundamentales de la teoría sistémica que son:

1) Todo elemento es parte de un sistema

2) Todo elemento está relacionado con otro elemento

3) Todo sistema tiene propiedades emergentes como un todo que no tienen las partes, y a su vez las partes tienen su ADN o particularidades que lo identifican con su sistema

4) Todo sistema tiene atributos que cambian y atributos propios que lo identifican consigo mismo.

CONCLUSIÓN

Venezuela para cambiar de rumbo en materia de desarrollo humano requiere dar un giro copernicano con un reequilibrio de la gerencia pública en función de procesos y un liderazgo holístico; además, tomar como base las tres proposiciones resaltadas más adelante: primero

llevar a un primer nivel la ejecución gerencial pública eficientemente; segundo desarrollar todas las capacidades como dispositivo, dirigido al pueblo y sus líderes, en lo político, económico, social, ético y en lo cultural, con una prioridad suprema para lograr niveles de desarrollo humana de primer nivel. En tercer lugar, está la ética, hay que fortalecerla en la sociedad, en la política y en el ámbito empresarial. El flagelo de la corrupción que arruina a la familia y al país en general hay que erradicarlo.

PROPOSICIONES

La praxis como reflexión del ser humano en el proceso gerencial condiciona la ejecución de planes de la nación y por ende el desarrollo humano

La capacidad, como un dispositivo gerencial, conforma una estructura fundamental en el desarrollo económico, político, social y humano del país

La toma de decisiones gerenciales esta imbricada a la ética y los valores como una parte subjetiva del ser y condiciona la transparencia de la gestión pública venezolana