LA GERENCIA PÚBLICA VENEZOLANA EN MATERIA DE DESARROLLO HUMANO

Dr. Francisco Galindo
franciscogalindo4377@hotmail.com

Introducción

El gobierno es la administración suprema del Estado, ahora bien “La administración pública
es la que tiene la gestión de los asuntos respecto a las personas, de los bienes y acciones de
los ciudadanos como incumbiendo al orden público (Bonnin, 1809, p. 99). De esta manera, no
cabe duda de que la administración del Estado siempre ha sido tema de interés para los ciencias
administrativas, económicas y sociales, entre otras, atracción que se refleja en las diversas
teorías y enfoques que intentan dar respuestas a los fenómenos que acontecen en ese mundo
de lo público.

Entre los objetivos de la gerencia pública esta buscar soluciones a los problemas
administrativos que afectan la eficacia y eficiencia de los programas gubernamentales, estos
asociados a la educación, seguridad personal y jurídica, la salud pública, alto costo de la vida,
infraestructura y vivienda, ornamentación, finanzas públicas, ciencia, tecnología, innovación,
inflación, medioambiente, entre otros. Algunos de los escollos que hay que superar y revisar
son los modelos económicos que acompañan a la acción pública y la visión del Estado
estipulados en los planes de la nación.

El problema para esta investigación se centra en comprender e interpretar el significado
de las prácticas gerenciales que subyacen en el desempeño de la función pública en materia
de desarrollo humano durante el período democrático. Venezuela está en el puesto 67 en
Desarrollo Humano según informe del Programa para las Naciones Unidad del año 2014 cuando
pudo estar ubicado entre los primeros cinco países del mundo, Chile para la década del sesenta
presentaba niveles de analfabetismo más altos que los de Venezuela, en la actualidad tiene
niveles de desarrollo humano de muy alto nivel según el PNUD; por otra parte, Noruega ocupa
el primer lugar del mundo en desarrollo humano, Venezuela explotó su primer pozo petrolero en
la década del veinte del siglo pasado, Noruega hizo lo propio en la década del setenta del mismo
siglo.

Desde esta realidad, se observa que el desempeño de la gerencia pública en Venezuela
en materia de desarrollo humano se aleja de la valoración de indicadores de desarrollo humano
señaladas por el PNUD, desempeño que ha sido poco estudiado en forma sistemática, rigurosa
y científica, obviando el horizonte histórico como fase de comprensión en función de la gerencia
pública; por consiguiente, esta investigación tiene como propósito general: Construir un sistema
de proposiciones teóricas para la comprensión de la gerencia pública venezolana en materia de
desarrollo humano.

La tarea fundamental de la gerencia pública es fomentar el desarrollo humano de muy alto
nivel, su leitmotiv es el buen desempeño, hacer de facilitador, ofrecer más y mejores
oportunidades, promover, adaptarse a su entorno, buscar consenso, coordinar, rendir cuentas,
ética, crecer aprendiendo, tener un sustento teórico y conceptual y no rutinario, ser proactivo y
no reactivo, calidad de resultados; en otras palabras, la misma no debe quedarse
exclusivamente cumpliendo procesos puramente formales.

Por tanto, emerge una nueva visión de la gerencia pública basada en la gobernaza que
incorpora democracia, política, economía, legitimidad e innovación, bajo una perspectiva
sistémica y compleja, partiendo de una base intelectual ecléctica incorporando el
institucionalismo económico. En las últimas décadas ha cambiado la forma de pensar en la
economía y las instituciones surgiendo un nuevo paradigma liderizado por el nuevo
institucionalismo económico propuesto por Douglas North (1993). Esto incluye la racionalidad
de información incompleta, subjetividad de la realidad y la estructura de la institucionalidad como
principios.

La evolución del concepto de desarrollo humano ha sido interpretada de forma distinta a
través del tiempo. Esto tiene que ver con el porqué existen países con muy alto nivel de
desarrollo humano, y otros que no tiene ese nivel de desarrollo. Estas propuestas de teorías
económicas de desarrollo humano fueron dadas a conocer en 1980 por Amartya Sen y en 1990
Mahbub Ul Haq las implementó a nivel global por intermedio del PNUD, centrándose no
solamente en lo económico sino además en lo social y político, donde el bienestar es integral
siguiendo las líneas de Aristóteles del bien supremo.

Hasta 1990 el desarrollo se media a través del ingreso, el PIB per cápita; luego a partir de
ese mismo año Mahbub desarrolla los índices de desarrollo humano del PNUD, se saca a la luz
pública en 1990 el primer informe mundial de desarrollo humano haciendo hincapié en la
longevidad de las personas, conocimientos, niveles decentes de vida, libertad, democracia,
derechos humanos, participación, sostenibilidad, comunidad. Fontela y Guzmán (2003)
proponen la teoría circular del desarrollo la cual está en línea con la propuesta de Amartya Sen
donde el círculo del desarrollo lo conforman el circulo económico, el político y el social, todos
actuando sistémicamente y en interdependencia.

Método del estudio

El método se sustenta en la tradición hermenéutica, la cual permite comprender e
interpretar textos que pertenece como evidencia de la experiencia a la gerencia pública del
período democrático venezolano, adquiriendo perspectivas y buscando un acercamiento a la
verdad de las acciones gerenciales públicas del país. La tarea de la comprensión histórica
incluye la exigencia de ganar en cada caso el horizonte histórico (época) que representa lo que
uno quiere comprender en sus verdaderas medidas (Gadamer, 1975). La hermenéutica pone al
descubierto el sentido original de los textos determinando el nuevo significado de lo investigado.
El proyectar un horizonte expresa una perspectiva amplia alcanzando al que comprende;
por tanto, comprender es un proceso de fusión del horizonte presente y el histórico, siendo el
sujeto parte de la historia. La tarea de la hermenéutica no es ocultar esta tensión entre ambos
horizontes, sino desarrollarlas conscientemente, un horizonte histórico diferente al presente,
insiste Gadamer (1975) que interpretar es un acto complementario de la comprensión donde
comprender es siempre interpretar, la interpretación es la forma explícita de la comprensión. La
aplicación es parte del proceso hermenéutico lo cual integra la comprensión y la interpretación,
donde comprender es siempre aplicar, donde comprender es pasar de un aspecto general a
una situación concreta.

Este estudio es de carácter teórico, y asume los textos desde la perspectiva Gadameriana,
no de la razón positiva, o sea, desde la historicidad individual. Este, resalta que los seres
humanos estamos inmersos en un proceso histórico sin saber cómo, sólo podemos percatarnos
de lo que ha sucedido mediante un esfuerzo de reflexión; es decir, mediante el desarrollo de la
conciencia histórica. Por ello, afirma, la historia debe escribirse de nuevo desde cada presente.
De esta manera se desarrolla la interpretación de los textos, entre los que se encuentran
los Planes de la Nación como fundamento de la metódica que permitirá profundizar el
conocimiento de la realidad investigada, mediante la construcción del plano interpretativo del
texto institucional que constituyen el elemento mediador entre las necesidades sociales y las
intenciones de la institución públicas en cuanto a los ámbitos educativos, salud e infraestructura.
El texto concebido como los Planes de la Nación, programas y metas vienen a formar una
parte fundamental de las prácticas gerenciales públicas, donde en los mismos se establece un
compromiso formal adquiridos por las autoridades gubernamentales. Estos Planes son una
propuesta normativa y una acción práctica que se sustenta en supuestos ontológicos,
epistemológico, axiológico y praxiológico que deben quedar claramente revelados por la
institución pública donde debe existir una rendición de cuenta. En cuanto a los aspectos
procedimentales del método, es necesario resaltar que se recurrió a la Dirección de Memorias
Historias de la Asamblea Nacional para obtener los textos institucionales. Posteriormente, se
desplego a través de fases con apoyo del Atlas.ti v.6 como herramienta en la generación de las
unidades hermenéuticas (UH).

En la primera fase se seleccionan los planes de la nación donde se expresan los aspectos
inherentes al ámbito de educación, salud e infraestructura planes correspondientes a los años:
1959, 1973,1979, 1984, 1989,1995 y 2007, señalando estos períodos de inflexión importantes
en la historia política, económica y social del país. Se identificaron setecientas diecinueve (719)
unidades de análisis, tomando como referencia la praxeologia, axiología, epistemología y
ontologías asociadas a las principales áreas para el desarrollo humano.

En la segunda fase se procedió a buscar las unidades categoriales que estaban
relacionadas con la investigación en educación, salud e infraestructura y praxeología en
general. Está referido a las formas o vías mediante el cual los gerentes realizaron planes y
programas de la nación con su correspondiente toma de decisiones y resultados en indicadores
de desarrollo humano. De esta selección de unidades de categorías surgieron datos textuales
los cuales se configuraron en categorías que posteriormente fueron interpretadas de acuerdo
con las dimensiones política, sociales, económicas y ética que emergieron.

En la tercera fase se precisaron las dimensiones emergentes, para llegar a las
categorizaciones, luego se realizaron las siguientes actividades como son: dividir los planes en
unidades textuales, asignación de códigos o metacódigos, recuento de unidades de texto
codificados, se establecen mapas conceptuales jerárquicos entre las categorías. Estas
taxonómicamente significan el nivel de importancia de los elementos respecto a las demás, son
entidades reconocidas y diferenciadas, de allí se derivaron redes de los planes.

En la cuarta fase se identificaron las redes estructurales de planes de la Nación
(dimensiones), se reconocieron directamente desde el texto aquellas dimensiones que
emergieron como principales de acuerdo a su aparición en las distintas unidades de análisis,
correspondiente a los planes, bajo la perspectiva de comprensión gadameriana, rastreando la
experiencia de la verdad tradicional imbuida en cada unidad de análisis; sin embargo, se realizó
un ejercicio de complementariedad de análisis de frecuencia de acuerdo a las categorías
emergentes para ver su correspondencia con la visión gadameriana y es en este punto que se
derivaron las interrelaciones categoriales. De esta manera emergieron cuatro dimensiones del
estudio constituidas: Política-Social-Económica-Ética.

Estas dimensiones a su vez integran diferentes categorías que permiten interpretar las
categorías inmersas en los planes de la nación, el cual es comprendido desde la cosa misma.
Las categorías constitutivas de la dimensión política son (Estado, Institucionalidad, justicia
social y democracia); la dimensión social y sus categorías constitutivas (calidad de vida,
humano y capacidad); la dimensión económica está definida por las categorías constitutivas
(Desarrollo, Producción y Empresa) que aparecen en los contenidos de los planes de la nación,
y la dimensión ética para este estudio viene representada por los dilemas éticos morales
personificados en el fenómeno de la corrupción como categoría.

Finalmente, en la quinta fase se conformó la construcción del corpus teórico,
desarrollándose sobre los aspectos más importantes de la investigación en forma recursiva con
la realidad, tomando en cuenta las relaciones e interrelaciones que subyacen en las prácticas
gerenciales públicas y su contexto histórico; a su vez, se apoya este proceso de construcción
del corpus mediante la teoría de la lógica de argumentación jurídica de Stephen Toulmin.

Resultados del estudio

De la investigación emergieron cuatro dimensiones y once categorías que permitieron
acercarse a los aspectos inmersos en los palanes de la nación, dimensiones constituidas por lo
social, económico, ético y político, reflejada en la tabla mostrada más abajo. Lo social tuvo
mayor preponderancia en las políticas públicas dentro de los planes de la nación durante los
años en estudio; Sin embargo la ineficiencia en la ejecución de los planes muestra en la realidad
un pobre desempeño en la reducción de la pobreza y por ende en el desarrollo humano, le sigue
en importancia la dimensión económica, donde los planificadores entendieron en la década del
sesenta que el modelo económico no era el mas viable para cumplir con los objetivos de
desarrollo del país, pero falto capacidad y creatividad para concebir un modelo mas acorde con
la realidad y el contexto mundial de ese momento. Por otra parte, en cuanto a lo ético los
planificadores resaltan el problema de corrupcion en la dirigencia política, por último, en lo
político se siguió un orden democrático con adopción de elementos como el facilismo y
populismo que tocan la realidad cultural del país.

A continuación, se ilustra la composición de las tres proposiciones teóricas asociadas al
estudio en cuestión.

I. Proposición teórica: La praxis como reflexión del ser humano en el proceso
gerencial condiciona la ejecución de los planes de la nación y por ende el desarrollo
humano. Los planes de la nación como textos institucionales representan la autoridad.
Gadamer (1999) establece que el verdadero fundamento de la autoridad es “un acto de la
libertad y la razón, que concede autoridad al superior” (p. 384). Por tanto, el texto institucional
es la autoridad que deviene de las políticas del Estado Venezolano, en la cual el gerente
público es quien debe ejecutar la voluntad plasmada en el texto y a su vez los ciudadanos
reconocen la autoridad implantada por la gerencia del Estado, “la autoridad descansa en el
conocimiento”, el cual se revela en un modo de ser y un modo de conocer que sabe
reconocer la autoridad.

El problema de la ejecución se plantea una y otra vez de forma consistente y reiterada en
todos los planes de la nación, Rómulo Betancourt (1960) dijo, “la prueba de un plan está en su
ejecución”, el plan de la nación de 1960 señalo “la meta por excelencia de un país es el logro
de la mayor suma de bienestar para la población”, este objetivo se repite de distintas maneras
en todos los planes siendo una contante. Además, en todos y cada uno de ellos se habla de
eliminar o reducir la pobreza, y alcanzar la justicia social, y hoy en día se mantienen esos
mismos objetivos.

A razón de ello, se estructura como abstracción la praxis gerencial y ejecución como
significado de importancia en el desarrollo y eventual cumplimiento eficiente de los planes de la
nación como responsabilidad fundamental del Estado para el desarrollo humano. Al hablar de
la praxis y ejecución como valor mayor constitutivo del proceso gerencial, se acentúa la
ejecución eficaz y eficiente siendo la única opción para el desarrollo humano, conceptuándola
bajo una dirección estratégica como orientación de políticas públicas del Estado; además, con
aplicación del método específico para la planificación estratégica y no la tradicional.

II. Proposición teórica: La capacidad, como dispositivo gerencial, conforma una
estructura fundamental en el desarrollo económico, político, social y humano del país.
La capacidad como dispositivo emerge en los planes de la nación de distintas formas y
maneras a través de los textos, llámese capacidad administrativa, capacidad educativa,
capacidad industrial, capacidad de Innovación, capacidad técnica, capacidad individual,
capacidad social, entre otros, representa una estructura básica del desarrollo humano, la
capacidad tiene importancia desde el punto de vista integral para la persona, con ella puede
lograr calidad de vida en la medida que aprovecha las oportunidades que brinda el Estado.

III. Proposición teórica: La toma de decisiones gerenciales esta imbricada a la ética y los
valores como parte subjetiva del ser y condiciona la transparencia de la gestión
pública venezolana. El comportamiento que debe guiar a todo agente público, pues es la
ética pública que “señalan principios y valores deseables a ser aplicados en la conducta del
hombre que desempeña una función pública” (Bautista, 2007: 32). Monasterio (2008: 28),
manifiesta que en el individuo el “abordaje de la moral considera la existencia de la conducta
ética presente (observable) y la conducta ética potencial (no observable); esta última sólo
espera su tiempo para exteriorizarse”. No obstante, la corrupción como categoría emergente
en los planes de la nación se juzga por los resultados, la toma de decisiones basadas en
hechos exclusivamente, sin tomar en consideración el elemento ético en sus decisiones,
siendo esto recurrente en el axionar político.

Reflexiones

A pesar de que los planes de la nación elaborados por los planificadores del país reflejan
una visión orientados hacia altos niveles de desarrollo humano, la práctica de la gerencia pública
en Venezuela se distanció en el proceso de ejecución, además demostró poca capacidad, y
creatividad para superar los obstáculos políticos y de influencias internacionales, agregándole
a esto la corrupción. El modelo económico imperante en el mundo se concentraba
exclusivamente en la rentabilidad, obviando las realidades del hombre dentro de cada sociedad
en particular, su historia, y su cultura.

Venezuela para cambiar de rumbo en materia de desarrollo humano, requiere dar un giro
copernicano, tomando como base las tres proposiciones construidas en esta investigación:
primero llevar a un primer nivel la ejecución gerencial pública eficientemente; segundo
desarrollar todas las capacidades, como dispositivo del pueblo y sus líderes, en lo educativo,
político, económico, social, ético y en lo cultural, con prioridad suprema para lograr niveles de
desarrollo humana de muy alto nivel. En tercer lugar, está la ética, hay que fortalecerla en la
sociedad, en la política y en el ámbito empresarial. Theodore Roosevelt dijo “Debemos
mantener despierta nuestra conciencia moral de forma genuina y permanente, sin lo cual
ninguna prudencia legislativa o administrativa tiene significado alguno”. Philip Holder (2001) dijo
“El principal problema del mundo es que no hay suficientes lideres morales”, pag.259. Norberto
Bobbio (2005) manifiesta que la mejor política es la Honradez y vale más que toda política,
además agrega Bobbio (2005) “perseguir las cosas honestas, no hacer mal a nadie, no vender
las magistraturas, ni dejarse corromper por los regalos”.

Debido a lo antes expuesto, la investigación deja una reflexión para las nuevas
generaciones de líderes, permitiendo recordar que en materia de desarrollo humano se perdió
más de cinco décadas. Por tanto, en Venezuela se hace necesario elaborar políticas públicas
que generen una reinstitucionalización o revolución, pero como la revolución gloriosa de
Inglaterra de 1688-89, revolución que presentó progreso para ese país y para la humanidad.
Además, contextualizar los problemas actuales con una visión sistémica y compleja, creando
instituciones económicas y políticas inclusivas sin ideologías con un modelo macroeconómico
y microeconómico que tenga al hombre como centro y no como derivación.

Así mismo, es importante concebir a la “capacidad” como un “dispositivo” en la acción
gerencial pública venezolana, estableciendo la estrategia de una red de interrelaciones
sistémica y compleja con características fractales, con la intención de superar la fragmentación,
el reduccionismo y la linealidad en la visión de los problemas y la toma de decisiones en la
gerencia pública. Se puede asumir una propuesta sistémica, integral, orgánica y compleja
considerando los postulados de la Teoría General de Sistema de Von Bertalanffy (1945)
incluyendo el subjetivismo característico del ser humano lo que le agrega mayor complejidad a
la organizaciones e instituciones, principios de teoría del caos y catástrofe; es decir incluir
eventos sociales y políticos que reflejan nuestra realidad contemporánea.

La forma de enfocar y darle solución a los problemas sociales y políticos actualmente sigue
muy marcada por la visión lineal de causa y efecto concebidos en el siglo XVII, además de
aplicar principios epistemológicos desde el punto de vista económico, político y gerencial no
adaptados a las necesidades del siglo XXI. La resolución de problemas sociales como la
pobreza extrema, el deterioro del medioambiente y los acuciantes problemas políticos a nivel
global dan razón de que debe realizarse un cabio de paradigma.

La Teoría General de Sistemas permite hacer una exploración reflejando la totalidad
integral de los problemas, complementándose este proceso con la comprensión de la teoría de
caos de Llya Prigogine (1967), la teoría fractal de Benoit Mandelbrot (1977), y la teoría de
catástrofe de René Thon (1969). Es decir, comprender el orden (fractales) dentro del desorden
desde el punto de vista social, político, económico y financiero. Por tanto, Cuando un sistema
social, político o económico está caracterizado por variaciones fuertes las cuales no son
triviales, la aplicación de principios lineales no tiene absolutamente ninguna cabida, el
reduccionismo no aplica, es menester incorporar aspectos asociados a tendencias,
probabilidades, ecuaciones diferenciales no lineales, teoría de juegos evolutivas; viendo las
instituciones como totalidades dinámicas de interacciones muchas veces impredecibles, donde
se puede hacer un símil de acciones turbulentas como si se tratase de efectos físicos
termodinámicos de la naturaleza.

La supersimpilficacion a través de perspectivas indebidos han introducidos mayor
inestabilidad a la sociedad, a la política y a la economía, generando mayores tragedias. La
interdisciplinaridad, el isomorfismo, la borrosidad son aspectos que deben tenerse en cuenta
para abordar las soluciones gerenciales. Problemas sociales como la primavera árabe iniciada
en Túnez, el caracazo o el deslave de Vargas, estos dos últimos casos acaecidos en Venezuela;
así mismo, el problema financiero mundial del año 2008 iniciado en EE. UU, todos estos hechos
sociales y naturales lo caracterizaron la flecha del tiempo con bifurcaciones irreversibles y daños
incalculables a la calidad de vida de muchos pueblos, en todos estos eventos imperó la
geometría del caos donde la visión simplista de los problemas no tiene ninguna aplicación
afectando el desarrollo humano de la sociedades.

Referentes Bibliográficos

Gadamer, G. H, (1999), Verdad y Método. Ediciones Sígueme- Salamanca, España, 699 p.
Guerrero, O. (2004). Charles-Jean Bonnin. Principios de Administración Pública. México:
Editorial Fondo de Cultura Económica.
Monasterio, D. y Chourio, J. (2014). Eco-Organización: Una alternativa para la comprensión
de la Gerencia. Revista arbitrada del Centro de Investigación y Estudios Gerenciales. Año
4, No. 4 (116-130).
Prigogine, Llya, (1993). Las Leyes del Caos. Drakontos. La Terza.
Toulmin, S (1958). The Use of Argument. Cambridge, England: Cambridge University Press.
Von Bertalanffy L. (1972). General system theory. A critical review, J. Beishon y G. Peters,
System behavior. Londres: L. Von Bertalanffy. Harper & Row. p.300.