Merecemos elegir

Por: Cecilia García Arocha*

Las sociedades democráticas surgen a partir de la organización social. ¿Cuál es el objetivo de esta organización? Que sea la ciudadanía quien ejerza el poder. ¿Y cómo lo logra? A partir del momento en que ese poder permite la confluencia de distintos valores como la formación, la educación, la preparación, la información, la capacidad de gestionar y proponer a través de individuos que se preparan para ejercer el liderazgo de diversos ámbitos.

Sobre esos líderes que además deben tener la capacidad de unificar, porque nada, ni siquiera el proyecto más pequeño que podamos imaginar se construye dividiendo, cae la responsabilidad de llevar adelante las ideas, planteamientos y propuestas para los cuales fueron elegidos y parte del ejercicio de la ciudadanía radica en tener la capacidad de supervisar, cuestionar, exigir y demandar resultados acordes a sus necesidades.

Si hacemos confluir estos conceptos de democracia, liderazgo y ciudadanía, podemos reflexionar juntos sobre el derecho que tenemos a elegir, lo cual significa que tendríamos que voltear la mirada hacia aquellos líderes que presenten propuestas concretas a la solución de los problemas que atravesamos.

No es necesario, en este momento, como mucha gente piensa, recurrir a aquellos enormes programas de gobierno, que respondiendo a un momento de nuestro desarrollo, eran necesarios, válidos y que a su vez permitieron que avanzáramos en grandes temas como nación. Fueron tan importantes que el mundo volteaba a vernos como consecuencia de nuestros grandes logros. Algunos de ellos como la Universidad Central de Venezuela,  una red de hoteles turísticos en todo el país, el aeropuerto en crecimiento constante perfilándose como Hub para América del Sur.El perfeccionamiento profesional a través de un programa de becas internacionales que comprometía a los estudiantes de post grado a regresar al país para aportar lo que habían aprendido. Nuestra industria petrolera, museos reconocidos internacionalmente. La creación de hospitales como el San Juan de Dios, El Clínico, El Anticanceroso, El Ortopédico, todos apoyados en fundaciones y sociedades que permitían un funcionamiento acorde a nuestras carencias como sociedad con aportes del Estado pero también con aportes de nuestras propias comunidades.

Menciono algunos ejemplos para decir que en estos momentos nuestra sociedad necesita escuchar propuestas concretas sobre: Salud, alimentación y seguridad, tres aspectos básicos sobre los cuales deberíamos tener objetivos definidos que nos indiquen paso a paso hacia dónde ir, con la muestra inmediata de resultados.

Estos son los puntos que merecemos abordar con la urgencia del caso. Las fórmulas que deben afinar los líderes que sean capaces de reunir en su entorno equipos profesionales con el conocimiento y la formación necesaria para gestionar sus propias propuestas.

Abordados estos tres aspectos que parecen poco pero que son de extrema necesidad, seremos capaces de mirar hacia delante con el objeto de avanzar en todos aquellos aspectos  que se han deteriorado irremediablemente y que nos ubican como un país en franca, abierta y reconocida crisis.

Como ciudadanos merecemos ejercer el poder que nos corresponde, todos los líderes independientemente de sus posturas personales e ideológicas deben asumir la importancia de retornar a ese verdadero ejercicio democrático. No queremos votar por cumplir con un cronograma que nos haga creer y parecer una democracia, queremos tener la posibilidad, el derecho de elegir entre los mejores. Cuando asumamos esta verdad, será cuando estemos dando un paso adelante.

*Rectora de la Universidad Central de Venezuela

. Tomado del portal>  elconstructoronline.jimdo.com/gestion-ciudadana/