Miremos hacia la Cuba de hoy: un Fidel canceroso y senil. Un Raúl que se sujeta en las sotanas de curas católicos para no caer definitivamente en el abismo. Una Habana maloliente, destartalada y maltratada, pero sobre todo, emputecida y violada. Cientos de presos salidos de cárceles infernales, negociados a cambio de un puñado de dólares que permitan respirar algunos minutos más a los esbirros del régimen. Prisioneros en mortales huelgas de hambre. Mártires de la democracia. Blogueros valientes, inclaudicables. Mujeres vestidas de blanco. En fin, todo eso, y muchos más, son los símbolos precisos de la lenta muerte de un sistema social injusto, de una dictadura implacable, de un error histórico cuyas magnitudes son muy superiores al tamaño de la hermosa Isla.
El Espectador revela informes secretos de los organismos de inteligencia del Estado y el DAS
El Espectador conoció un informe secreto de los organismos de inteligencia del Estado y el DAS en el que se evidenciaría cómo se mueven las Farc en Venezuela y Cuba, con información precisa de campamentos guerrilleros y supuestas alianzas para exportar el proyecto bolivariano a Colombia.
Coordenadas de centros de entrenamiento de las Farc en la frontera con Arauca, ubicados en los estados de Apure y Zulia, son descritas en el documento, y se especifica que en dicha área se encuentran unos 1.500 hombres de las Farc en 28 campamentos usados “como alivio para los combatientes que vienen de Colombia y para brindarles primeros auxilios”. Además, en esas áreas se autorizan despegues de aeronaves para el narcotráfico.