Pronunciamiento de los acádemicos ante las recientes medidas económicas anunciadas por el gobierno

Pronunciamiento de los acádemicos ante las recientes medidas económicas anunciadas por el gobierno

La Academia Nacional de Ciencias Económicas se pronuncia ante las medidas económicas anunciadas el 7 de septiembre   El señalamiento de la Comisión de Economía de la Asamblea Nacional sobre la aceleración de la inflación, que llegó a un 33,8% el pasado mes de agosto -la cifra mensual más alta desde que se registra este fenómeno en Venezuela- hace perentorio revertir cuanto antes esta situación y establecer condiciones para reactivar la economía productiva. Los venezolanos claman con urgencia políticas económicas acertadas ante tal agudización de sus padecimientos. El anuncio de un “Plan para la Paz y la Prosperidad Económica” por parte del presidente Maduro el pasado 7 de septiembre, obliga a la Academia Nacional de Ciencias Económicas (ANCE) a examinar si se orienta a estos fines. Consideramos lamentable, en primer lugar, que en vez de atacar de raíz el proceso inflacionario solo se propongan medidas de compensación, como el incremento del salario mínimo integral y transferencias a través de bonos y de la tarjeta “hogares de la patria”, y sin mencionar cómo se van a financiar. En ausencia de medidas que liberen las capacidades productivas de la economía y subsanen la asfixia del sector externo, terminarán realimentando la inflación, añadiendo ‘más leña al fuego’. Además, ante la sextuplicación este año del financiamiento monetario realizado por el BCV al sector público, tal compensación se va a quedar muy corta. De hecho, el salario mínimo integral resultante del incremento del 7 de septiembre es un 42,5% menor, en términos reales, al prevaleciente a finales del año pasado. El control de precios, anunciado con nuevo nombre, así como el empoderamiento de los...
Falso dilema político

Falso dilema político

Corina Yoris-Villasana @yorisvillasana En estos aciagos días que vive el país proliferan todo tipo de argumentaciones en las que, lamentablemente, escasea el rigor lógico que debe privar siempre, pero mucho más en un momento como el presente. Resaltan de manera alarmante algunos cuyo propósito es convencer sobre la obligatoriedad de participar en las elecciones regionales. Mi objetivo es muy claro, mostrar la falsa disyunción planteada ante las elecciones regionales. Voy a centrarme en los argumentos esgrimidos. Antes de analizar alguno de ellos, quiero recordar que hay un tipo de argumento que responde al esquema argumentativo de la ausencia de alternativas; este prototipo de argumentos se caracteriza porque se arguye a favor de un punto de vista atacando el punto de vista contrario. Una versión bien conocida es el dilema, en el que las alternativas al punto de vista defendido se reducen a una. Veamos el siguiente argumento tomado de Internet: “Si no vamos a las regionales, habrá elecciones y el chavismo se apuntará todas las gobernaciones”; “si vamos a las elecciones, la ANC puede anularlas o incluso anular las gobernaciones”. De esta manera, recoge el diario El País, España, 8/8/17, la discusión planteada sobre la participación o no en las elecciones regionales. A las dos premisas citadas hay que explicitar la disyunción sobre la cual está basado el argumento: “Vamos a las regionales, o no vamos a las regionales”; la conclusión, sea cual sea la alternativa escogida, es que la oposición está en una clara situación de perder las gobernaciones. La garantía del argumento viene a ser: “Si la alternativa a ir a las elecciones es inaceptable, entonces se...
Tres patas… y una cuarta

Tres patas… y una cuarta

Alejandro Oropeza G. TalCualDigital.com – Columna: El Poder y la Libertad “La resistencia permanente al Estado que al mismo tiempo limita y asegura la forma democrática, se vuelve un medio de mantención de la democracia en la medida en que es la forma estatal la que disuelve la democracia. Sólo a través del Estado está el pueblo constituido como pueblo; sólo resistiendo al Estado el pueblo sigue siendo pueblo”. Wendy, Brown. 2000. “Nietzsche for Politics.   Identificamos tres patas, entre otras, que sostienen el equilibrio de un Estado en funciones, es decir, cumpliendo los fines y objetivos que debe satisfacer para serlo en tanto tal. Quizás una cuarta acude a dar basamento a la acción política de este actor. En este sentido, se aprecia más allá de una concepción contractualista que justifique o explique la aparición y permanencia del Estado, a este como actor que se confronta con otro actor; se confronta no se opone, el cual es la sociedad de la cual emerge y que legitima su organización y valida la representatividad de los órganos del los cuales se vale para ejercer sus funciones. Decimos se confronta, porque entre ambos actores Estado-Sociedad debe establecerse un dinámico, en oportunidades precario equilibrio, pero equilibrio finalmente, por medio del cual el Estado pretende cumplir sus atributos legalmente establecidos y por otra parte, la sociedad persigue limitar tales atributos y, más aun, el instrumental decisorio e interventor del cual el Estado se sirve para cumplir sus fines. Es un tira y afloja, una balanza que va y viene y que jamás, al menos en sistemas democráticos, será inmóvil o constante. Esta reflexión...
Pronunciamiento de las Academias Nacionales ante la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente

Pronunciamiento de las Academias Nacionales ante la ilegítima Asamblea Nacional Constituyente

Las Academias Nacionales, en cumplimiento de sus mandatos de creación y en su deseo de contribuir a la mejor conducción de nuestro país, se pronuncian una vez más sobre la ilegitimidad de una mal llamada asamblea nacional constituyente, resultado de unas elecciones no solicitadas por el pueblo soberano, según lo exige la Constitución vigente en su artículo 63 en cuanto a los principios que debe regir todo sufragio para cargos populares, elecciones que además han sido admitidas como fraudulentas por el propio prestador de servicios informáticos del Consejo Nacional Electoral (CNE). Las circunstancias de la convocatoria en violación del texto constitucional y el empeño de proseguir con una intención constituyente han sido tan patentes que han merecido el desconocimiento y la condena internacionales. Desde su instalación, esta asamblea ha pretendido constituirse en un poder supraconstitucional, asumiendo funciones propias de los poderes establecidos del Estado venezolano y decidiendo materias sobre las cuales carece de atribuciones. Entre otras facultades usurpadas, esta asamblea ha destituido y nombrado -a conveniencia partidista- funcionarios diversos del Poder Moral, amenaza la inmunidad parlamentaria y está interfiriendo en las elecciones regionales que están claramente definidas en el texto constitucional y otras leyes al respecto, elecciones que no son una concesión gratuita del gobierno, ni mucho menos de esa asamblea, sino un derecho constitucional aplazado intencionalmente por el CNE desde el año pasado. Las actuaciones de dicha asamblea, radicalmente nulas y que apuntan al desmantelamiento de las instituciones republicanas y a instaurar una dictadura, han merecido el repudio de la Unión Europea, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos, un grupo importante de gobiernos hemisféricos y...
Ritos del desacuerdo…

Ritos del desacuerdo…

ALEJANDRO OROPEZA G. @oropezag “¡Los temores presentes son menos horribles que los que inspira la imaginación!”. William Shakespeare: “La tragedia de Macbeth”, Acto Primero: Escena III. Algunos autores definen la democracia como aquel régimen que traduce en la práctica la realidad de edificar posibilidades para convivir en condiciones de profundos y persistentes desacuerdos. De ser esto así, el tipo de régimen político venezolano que padecemos ¿sufrimos? sería el de una democracia casi perfecta, dado los niveles de desacuerdos presentes, no solo entre factores opuestos, sino hacia el interior de cada uno de los grupos de actores en pugna. Sin embargo, tal definición es, digamos, “matizada” por otros que opinan que en presencia de aspectos que buscan definir o revisar el contrato social que sustenta las relaciones entre Estado y Sociedad o bien, cuando circunstancias específicamente delicadas se hacen presentes, los acuerdos emergen como consustanciales, necesarios e indispensables a los esfuerzos destinados a garantizar la paz y la convivencia. Es decir, estamos en presencia de un dinámico y delicado equilibrio entre los desacuerdos y los acuerdos como componentes siempre presentes en las relaciones que se suceden entre Estado y Sociedad y entre los componentes integrantes de cada uno de estas grandes dimensiones de actores. De suyo se afirma, que en la medida en que el acuerdo tenga mayores posibilidades de ocurrencia legítima (es decir no manipulado u obtenido por medios extraños al acuerdo mismo) o bien, los desacuerdos estén presentes como característica rutinaria y normal de los procesos y la diatriba políticos, estaríamos frente a un tipo de régimen político más abierto, más democrático; entendiendo que el “diálogo” político y...